La inversión nacional alcanzó los 34.287 millones de euros, y la OTAN ha certificado que España cumple con el objetivo establecido en la cumbre de Gales de 2014. Aunque la Alianza Atlántica insta a elevar el esfuerzo hasta el 3,5% del PIB, el presidente Sánchez considera que el país puede alcanzar los compromisos fijados con algo más del 2% y destaca la flexibilidad para adaptarse a nuevos objetivos. Además, España permanece entre los países europeos con menor proporción de gasto en defensa, junto a otros cuatro aliados.
El informe del SIPRI indica que el gasto militar mundial en 2025 fue de 2,89 billones de dólares, marcando el undécimo año consecutivo de aumento. Este crecimiento viene impulsado por las inversiones en Europa, Asia y Oceanía. Más de la mitad de esta cantidad corresponde a Estados Unidos, China y Rusia, que concentran el 51% del total global. El incremento mundial fue del 2,9% respecto al año anterior, aunque fuera de Estados Unidos el gasto aumentó un 9,2%.
En Europa, el gasto militar creció un 14% en 2025, convirtiéndose en el principal motor de la subida global. Alemania lideró el grupo con 114.000 millones de dólares, destinando el 2,3% de su PIB al ámbito militar. Rusia incrementó su inversión un 5,9%, hasta alcanzar el 7,5% de su PIB, mientras que Ucrania subió su gasto un 20%, representando el 40% de su PIB. El rearme europeo llevó a los 29 miembros de la OTAN a invertir casi 477.000 millones de euros, el mayor aumento desde 1993.
En Asia y Oceanía, el gasto militar alcanzó los 681.000 millones de dólares, subiendo un 8,1% respecto a 2024. China, la segunda potencia mundial en defensa, encadenó 31 años de aumentos consecutivos, alcanzando los 336.000 millones de dólares y un incremento del 7,4%. Japón elevó su inversión hasta los 62.200 millones de dólares, representando el 1,4% de su PIB, la proporción más alta desde 1958. Taiwán experimentó un incremento del 14%, sumando 18.200 millones de dólares y alcanzando el 2,1% de su PIB.
En África, el gasto militar total ascendió un 8,5% en 2025, llegando a los 58.200 millones de dólares. India y Pakistán también aumentaron sus inversiones, con 8,9% y 11% respectivamente. La tendencia al alza en el gasto militar responde a las tensiones geopolíticas, la búsqueda de autosuficiencia y los nuevos objetivos de la OTAN, aunque persiste el riesgo de que se difuminen los límites entre gasto militar y otros gastos en seguridad, complicando la transparencia y la evaluación de capacidades reales.
