En concreto, la firma ha mejorado la calificación desde el grado de inversión ‘A-‘ hasta ‘A’, con perspectiva estable y la sitúa en línea con España, que mantuvo su nota en la revisión de mediados de marzo gracias al fuerte crecimiento y la caída del déficit.
Fitch fundamenta esta revisión al alza en «la mejora del perfil financiero de la Comunidad de Madrid», gracias en parte al buen comportamiento de los ingresos y a la contención del gasto registrada en 2025. Asimismo, reconoce la «sostenibilidad» de la deuda de la capital y el «sólido» acceso a los mercados de capitales.
En este sentido, la agencia de calificación hace hincapié en que «Madrid se ha consolidado ya como el principal motor económico de España», al aportar el 19,8% del PIB nacional. De hecho, remarca que la región creció un 3% en 2025, dos décimas por encima de la media española, y ha encadenado varios ejercicios consecutivos de avance superior al conjunto del país. Asimismo, la firma también argumenta su decisión en que la deuda de la región cerró el año pasado en el 11,3% del PIB, según los datos del Banco de España, lo que la convierte en la más baja entre todas las autonomías sin régimen especial y 8,9 puntos por debajo de la media nacional, que se sitúa en el 20,2%. «Esta posición refuerza la solvencia del Ejecutivo autonómico y pone de manifiesto el rigor en la gestión de las cuentas públicas», indica Fitch.
Del mismo modo, la agencia valora positivamente el «sólido» perfil de liquidez de la región, con un acceso «recurrente» a los mercados de capitales. Este hecho, prosigue, le permite cubrir sus necesidades de financiación sin la obligación de acudir a los mecanismos puestos en marcha por el Estado, «a los que otras CCAA sí recurren de manera habitual». «Esta circunstancia otorga a la región una mayor autonomía financiera y refuerza su credibilidad ante los inversores internacionales», apunta.
Finalmente, Fitch insiste en que todo lo anterior consolida a la Comunidad de Madrid como la autonomía española de régimen general con mayor solvencia financiera, en línea con la calificación del Estado según la mayoría de las agencias de rating internacionales. «Un reconocimiento que refuerza su atractivo como destino de inversión y su capacidad para mantener unos servicios públicos de calidad con una fiscalidad baja».
