Bajo el título “Riesgos empresariales en un mundo en transformación” el encuentro ha reunido a responsables institucionales, expertos y representantes del ámbito económico y empresarial para analizar cómo el nuevo contexto geopolítico está redefiniendo la seguridad económica global y las condiciones para la actividad empresarial.
En la inauguración, el ministro de Economía, Comercio y Empresa ha señalado que el entorno económico actual está marcado por la aparición de nuevos riesgos y la simultaneidad de los mismos lo que, junto los riesgos tradicionales, hace que la situación actual sea cualitativamente distinta: “El riesgo que enfrentamos hoy no es un riesgo dentro del sistema, sino un riesgo que afecta al sistema en sí, a sus reglas y a su funcionamiento”.
En este sentido, ha explicado que entre los nuevos retos que han surgido en los últimos tiempos están la erosión del marco normativo actual, la reconfiguración de las cadenas de valor y el impacto de nuevas tecnologías como la inteligencia artificial, factores que “no actúan de forma aislada, sino que se refuerzan mutuamente”, configurando un escenario más complejo para empresas e instituciones.
Para hacer frente a estos desafíos, el ministro ha señalado que desde España y desde Europa tenemos mucho que decir. La vía europea debe constar de dos dimensiones, reforzar y mejorar el sistema. En primer lugar, dotando a nuestras empresas de las herramientas para operar en este entorno más incierto. Y, en segundo lugar, contribuyendo a través de esa reforma a mejorar el sistema de reglas, adaptándolo a la realidad de este 2026.
Por su parte, el presidente ejecutivo de Cesce, de Ramón-Laca, ha dado la bienvenida a los asistentes y ha destacado que las empresas operan hoy en un entorno radicalmente distinto al de hace apenas unos años. En este contexto, ha subrayado que “las certezas geopolíticas que durante décadas dimos por sentadas se han evaporado y las cadenas de valor globales que parecían inamovibles se están redibujando”. En este contexto, ha defendido que, ante esta situación, la clave para las empresas es transformar la incertidumbre en una variable gestionable, porque “con buena información y análisis, se convierte en riesgo evaluable. Y el riesgo, con las herramientas adecuadas, se convierte en oportunidad”.
