En concreto, la referencia internacional del petróleo se ha situado en los 99 dólares (-3,05%), mientras que el crudo estadounidense ha retrocedido a los 93 dólares por barril (-5%). Y todo porque el secretario del Tesoro estadounidense, Bessent, ha asegurado que Estados Unidos está permitiendo el paso de petroleros iraníes por el estrecho de Ormuz.
«Los barcos iraníes ya han zarpado, y hemos permitido que eso suceda para abastecer al resto del mundo», ha señalado Bessent en una entrevista a la CNBC. «Creemos que los iraníes están abriendo el mercado de forma natural, y por ahora no nos importa. Queremos que el mundo esté bien abastecido».
En las últimas semanas, tres factores han dominado claramente el comportamiento de los mercados: el repunte del precio del petróleo, el bloqueo del estrecho de Ormuz y la incertidumbre sobre la duración del conflicto con Irán.
En este ambiente, si el petróleo se mantiene en niveles elevados durante más tiempo, el impacto podría trasladarse de nuevo a los precios y complicar las decisiones de los bancos centrales en los próximos meses.
