Según los resultados preliminares del referéndum celebrado hoy, a falta del conteo de los últimos votos, la iniciativa habría fracasado con entre un 54% y 55% en contra. Esta polémica propuesta, impulsada por el Partido Popular Suizo, se antojaba como una de las más ajustadas en tiempos recientes de acuerdo con las últimas encuestas, el resultado final ha sido una amplia victoria para el «NO», que se alzará con más de la mitad de los votos.
Conociéndose ya los resultados de 25 de 26 cantones, faltando únicamente Zúrich, y esperando, según todos los reportes previos, que la oposición a la medida arrase en esta región, la iniciativa no habría logrado obtener ni el apoyo mayoritario en los votos, ni en los cantones de forma individual, ya que se espera que, de 26, haya perdido en más de 13.
Esta consulta popular ha sido el punto culminante de meses de campaña intensa. La iniciativa, impulsada por el Partido Popular Suizo (SVP) y grupos de derecha anti-inmigración, argumenta que el rápido crecimiento poblacional (impulsado por la inmigración) está causando sobrepoblación, altos alquileres, trenes saturados y presión sobre los recursos en un país alpino de tamaño limitado. Enfocan su mensaje en la sostenibilidad y la calidad de vida.
La propuesta busca modificar la Constitución suiza para establecer un límite máximo de 10 millones de habitantes residentes permanentes antes de 2050. Además, fija un primer umbral de alerta en los 9,5 millones: a partir de ahí, el Gobierno estaría obligado a tomar medidas concretas para frenar el crecimiento poblacional, al considerar que ese volumen ya supondría un riesgo serio para la economía y la cohesión social del país.
Sin embargo, lo que más ha llamado la atención es la dureza de las medidas contempladas en caso de que los primeros intentos no den resultado. Si dos años después de superar los 10 millones la tendencia no se ha revertido, Suiza tendría que denunciar el Acuerdo de Libre Circulación de Personas con la Unión Europea. Una decisión de enorme calado que muchos ya comparan con un posible «Swiss Brexit» y que, de materializarse, supondría un duro golpe tanto para Suiza como para el conjunto de la UE.
