Durante el rezo del Ángelus en Castelgandolfo, León XIV ha hablado de los incendios que arrasan España y Francia durante los últimos días, también ha reiterado su compromiso con la paz en Oriente Próximo
El Papa León XIV apura sus vacaciones en Castelgandolfo, antes de regresar al Vaticano y a su actividad normal, el 27 de julio. En su último Angelus desde la residencia veraniega de los papas, León XIV ha querido expresar su cercanía por los «devastadores incendios» que asolan España y Francia. El Pontífice ha manifestado su cercanía y ha exhortado a «todos a rezar por las personas afectadas y por el trabajo de los equipos de emergencia».
Son más de 200 mil evacuados en Francia y más de 100 mil en España. Personas que viven con una gran incertidumbre el momento actual en el que las llamas se acercan peligrosamente a los hogares. Equipos de emergencia de toda Europa se han desplazado para tratar de ayudar a detener el avance implacable de estos fuegos que ya reciben el estremecedor adjetivo de inextinguibles. A merced de las condiciones meteorológicas, muchos se refugian en la esperanza de la oración y de la fe.
