Estos precios suponen un encarecimiento del 22,5% en el diésel y del 12,2% en la gasolina respecto a las mismas fechas del año pasado, un 17% de media entre ambos carburantes. Haciendo el cálculo, llenar un depósito de diésel de 50 litros saldría hoy 16 euros más caro que hace un año.
Para hallar cifras superiores en un periodo estival hay que retroceder hasta agosto de 2022, en plena espiral inflacionista tras el estallido de la guerra en Ucrania, cuando el diésel alcanzó los 1,884 euros por litro, mientras que la gasolina se situó en los 1,893 euros y a la
retirada gradual de las ayudas fiscales. Con la entrada en vigor del Real Decreto-ley 18/2026, la bonificación al Impuesto sobre Hidrocarburos se reduce este mes: pasa de los 15 céntimos vigentes en julio a 10 en agosto. A este encarecimiento se añade el regreso del IVA al tipo general del 21% tras finalizar la rebaja temporal al 10% el mes pasado.
En este contexto, la elección de la gasolinera puede suponer un ahorro considerable. Entre las marcas tradicionales, el diésel más caro es el del grupo Moeve, con un promedio de 1,787 euros por litro, seguida de Repsol (1,775) y BP (1,772), según el último informe de la CNMC. Todas ellas se sitúan por encima de la media nacional—fijada en 1,692 euros—, lo que encarece el repostaje entre 4 y 4,75 euros por depósito lleno.
La brecha de precios se ensancha al mirar hacia los supermercados y las cadenas de bajo coste. BonArea firma el mínimo del mercado con el gasóleo a 1,328 euros por litro, mientras que Alcampo y la catalana Esclatoil rondan los 1,410 euros. Por su parte, operadores automáticos como Plenergy o Petroprix, más alejados de las rutas de larga distancia se mueven en una horquilla de entre 1,440 y 1,450 euros..
Según el Weekly Oil Bulletin de la Comisión Europea con datos del 23 de julio, el litro cotizaba de media a 1,622 euros en España, muy por debajo de los 2,066 euros de Francia o los 1,960 euros de Portugal. De este modo, llenar un depósito de 50 litros antes de cruzar la frontera puede suponer un ahorro de 22 euros camino de Francia y casi 17 hacia Portugal, un cálculo clave para quien ponga rumbo más allá de los Pirineos o de La Raya.

