El Gobierno ha puesto en marcha una estrategia para negociar con el presidente de Indra, Escribano, su salida de la compañía, marcada por las dudas sobre la integración con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E). Este proceso se ha acelerado y podría concretarse, según fuentes, antes del viernes. Las presiones sobre Escribano para que dimita han sido intensas, pero el directivo ha transmitido a su círculo más cercano que está dispuesto a resistir y mantener su posición, pese a que Moncloa le ha señalado su intención de relevarlo.
En este contexto, el consejero delegado de Indra, De los Mozos, se ha acercado al Gobierno y la SEPI desea que sea él quien asuma el liderazgo si Escribano es apartado. Esta alineación ha incrementado la tensión entre ambos ejecutivos, reflejando una pérdida de confianza que viene creciendo en los últimos meses.
El consejo de administración de Indra respalda a Escribano, al igual que la mayoría del capital, pero las decisiones importantes siguen dependiendo del aval de Moncloa, lo que ha dificultado el avance de la integración. El Gobierno, que impulsó a Escribano a la presidencia en enero de 2025 y apoyó inicialmente la fusión con EM&E, ha cambiado de postura al detectar que la operación por absorción podría equilibrar el poder de los hermanos Escribano (14,3% del capital) con el suyo propio (28%).
Ante la complejidad de la situación, el consejo está explorando hasta seis alternativas para la integración, pero el ambiente se ha vuelto pesimista por la falta de avances. La SEPI, además, se mantiene en sintonía con Sapa, el tercer máximo accionista (7,94%), mientras los hermanos Escribano cuentan con el apoyo de Amber Capital (aproximadamente 5%) y de la mayoría de los fondos de inversión.
La salida de Escribano podría desbloquear parcialmente la integración con EM&E y reducir las críticas por el conflicto de intereses inherente a la presidencia. Sin embargo, Javier Escribano seguiría como consejero y ambos hermanos conservarían su posición de segundos máximos accionistas, manteniendo su influencia en la compañía tecnológica.
En las últimas semanas, Moncloa ha barajado varios nombres para sustituir a Escribano, entre ellos Raül Blanco (ex Renfe), Carlos Ocaña (Telefónica y SEPI), Miguel Sebastián (exministro y consejero de SEPI en Indra), y Ángel Simón (ex Criteria). Mientras tanto, el Gobierno mantiene cautela sobre cualquier decisión y los ministros han pedido prudencia, recordando que la continuidad de Escribano depende del consejo de Indra y evitando pronunciarse de manera definitiva sobre la situación.
