Globalia, matriz de la aerolínea, reconoce que fichó al empresario Víctor de Aldama para que intentara cobrar el dinero, pero que al no conseguirlo no se le retribuyó.
La deuda, explica el documento se originó como consecuencia de «la imposibilidad de repatriar los fondos generados por la venta de billetes de avión en bolívares desde el año 2013, debido a las severas restricciones impuestas por los organismos de control cambiario en Venezuela». La matriz de Air Europa insiste que ha sido imposible recuperar el dinero «a pesar de las gestiones realizadas».
Una de ellas fue la contratación de Aldama, con ascendencia en el Gobierno de Venezuela. Puente requirió a Globalia que facilitara información detallada de los trabajos realizados por el empresario, que será juzgado junto al exministro Ábalos y su antiguo asesor Koldo García por la trama de las mascarillas.
En el escrito, Globalia precisa que firmó un contrato con Aldama el 17 de septiembre de 2019 para la «mediación y gestión» que tenía como objetivo la recuperación del dinero que Air Europa «tenía y tiene retenido en Venezuela desde el año 2013». Según la compañía, el empresario no logró recuperar el dinero, por lo que no cobró por su trabajo. «El pago de cualquier cantidad en relación con el citado contrato estaba supeditado al éxito de su mediación y gestión, tal y como se indica en el contrato. Es decir, no se cobró de la cantidad adeudada por el Estado venezolano, no se retribuyó cantidad alguna al señor De Aldama y, por tanto, no existen facturas emitidas en relación con el citado contrato», especifica Globalia.
En el caso de que Aldama hubiese tenido éxito en su encargo, habría recibido de Globalia 4,6 millones de euros. El pacto fue firmado el 17 de septiembre de 2019, pero expiraba el 31 de diciembre de ese mismo año y la comisión prometida solo se pagaría si es que Air Europa lograba recuperar el montante íntegro y lo tenía a su libre disposición. Al ver la dificultad para conseguirlo, el empresario ofreció a la familia Hidalgo zanjar la deuda de Venezuela con criptomonedas.
Venezuela lleva más de una década reteniendo fondos de las compañías aéreas que operan en el país. Las empresas no pueden repatriar el dinero y, si lo hacen, es en bolívares, con una fuerte penalización en el cambio que provoca pérdidas millonarias. Hidalgo, propietario de Globalia, recurrió al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero para que mediara con Nicolás Maduro, que se comprometió a liquidar la deuda a cambio de una alianza estratégica con la aerolínea española.
La autoproclamación de Juan Guaidó como «presidente encargado» de Venezuela en enero de 2019 paralizó los planes. La desesperación por recuperar el dinero llevó a Air Europa a tirar de Aldama, que llegó a realizar funciones de asesor externo para la compañía aérea. Antes de expirar el plazo señalado, el empresario jugó su última baza al plantear la posibilidad de pagar la deuda de Air Europa mediante petros. Aldama reveló a los inspectores de la Agencia Tributaria que las negociaciones no fructificaron porque Hidalgo no admitió el acuerdo, así que no llegó a cobrar la retribución pactada. Solo 20 días después de expirar el contrato, la entonces vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, viajó a España en un avión privado procedente de Caracas.
La dirigente latinoamericana tenía prohibido pisar suelo europeo por las sanciones de la UE a los miembros del Gobierno de Maduro. Para evitarlo, el presidente Pedro Sánchez telefoneó a Ábalos aquella misma noche para que se trasladara al aeropuerto. Lo hizo acompañado de su asesor, Koldo García. Aldama también se encontraba esa noche en Barajas.
