El Banco Nacional de Suiza (SNB) ha decidido este jueves mantener sin cambios su tipo de interés de referencia en el 0%, en línea con lo esperado por el mercado, en un contexto marcado por el repunte de los precios de la energía y la creciente incertidumbre global derivada del conflicto en Oriente Próximo. La entidad ha señalado que ha aumentado su disposición a intervenir en el mercado de divisas para evitar una apreciación rápida y excesiva del franco suizo, que podría poner en riesgo la estabilidad de precios en el país.
En su análisis, el SNB destaca que la inflación ha repuntado ligeramente en los últimos meses, pasando del 0% en noviembre al 0,1% en febrero, impulsada principalmente por el encarecimiento de los bienes. De cara a los próximos trimestres, prevé un aumento más acusado de la inflación debido al alza de los precios energéticos.
En este sentido, el banco central ha revisado al alza su previsión de inflación a corto plazo respecto a diciembre, aunque mantiene prácticamente sin cambios las presiones inflacionistas a medio plazo. Sus estimaciones sitúan la inflación media anual en el 0,5% en 2026 y 2027, y en el 0,6% en 2028, siempre bajo el supuesto de que los tipos se mantendrán en el 0% durante todo el horizonte de previsión. El SNB advierte de que el entorno económico internacional se ha vuelto «considerablemente más incierto» a raíz del conflicto en Oriente Próximo. En su escenario central, prevé que el encarecimiento de la energía impulse la inflación a corto plazo en numerosos países y que el crecimiento global se modere temporalmente.
Asimismo, subraya que existen riesgos significativos, como un aumento mayor de lo previsto en los precios energéticos, interrupciones en las cadenas de suministro o un deterioro adicional de la confianza, factores que podrían presionar al alza la inflación y frenar el crecimiento.
En el caso de Suiza, la economía volvió a crecer en el cuarto trimestre tras la contracción del periodo anterior, mientras que el desempleo se mantuvo estable en febrero. No obstante, el banco central anticipa un crecimiento moderado en los próximos meses, con una expansión del PIB cercana al 1% en 2026 y del 1,5% en 2027.
El organismo reitera que seguirá vigilando estrechamente la evolución económica y de los precios, y que ajustará su política monetaria si fuera necesario para garantizar la estabilidad de precios a medio plazo.
BoJ: también deja los tipos donde estaban
El Banco de Japón (BoJ) ha decidido este jueves mantener sin cambios los tipos en el 0,75%, tal y como esperaba el mercado, en una decisión adoptada por mayoría (8 votos a favor y uno en contra).
La autoridad monetaria japonesa considera que la economía del país continúa mostrando una recuperación moderada, aunque con signos de debilidad en algunos sectores. En concreto, destaca que las exportaciones y la producción industrial se mantienen prácticamente estancadas, mientras que el consumo privado se muestra resiliente gracias a la mejora del empleo y los ingresos, pese al impacto de la inflación.
En cuanto a los precios, el BoJ señala que la inflación subyacente (IPC sin alimentos frescos) se sitúa en torno al 2% tras haber superado ese nivel previamente, en parte por el encarecimiento de los alimentos, aunque recientemente se ha moderado debido a las medidas gubernamentales para aliviar el coste de la energía. Aun así, las expectativas de inflación han seguido aumentando de forma gradual.
De cara al futuro, el banco central prevé que la economía japonesa continúe creciendo de forma moderada, apoyada en la recuperación global y en el fortalecimiento del ciclo entre ingresos y gasto. No obstante, advierte de que el reciente aumento de las tensiones en Oriente Próximo ha provocado volatilidad en los mercados y un fuerte repunte del petróleo, factores que podrían alterar este escenario.
En este sentido, el organismo anticipa que la inflación podría desacelerarse temporalmente por debajo del 2%, antes de volver a repuntar impulsada, entre otros factores, por el encarecimiento del crudo. A medio plazo, espera que la inflación subyacente converja gradualmente hacia el objetivo del 2%.
El BoJ identifica como principales riesgos la evolución del conflicto en Oriente Próximo, el comportamiento de los precios del petróleo, la situación de las economías globales, así como la evolución de los mercados financieros y del tipo de cambio.En cuanto a su estrategia, el banco central reitera que, dado que los tipos reales siguen en niveles muy bajos, continuará elevando gradualmente el precio del dinero si se cumplen sus previsiones económicas y de inflación. Todo ello con el objetivo de lograr una estabilidad de precios sostenible en torno al 2%.
