El ministro de Economía, Cuerpo, ha asegurado que el Ejecutivo vigila “al detalle” la evolución de los precios para evitar comportamientos oportunistas. «Garantizo a la ciudadanía que se está mirando al detalle para evitar que haya ningún tipo de enriquecimiento en una situación tan trágica como la que estamos viviendo», ha asegurado el ministro en una entrevista al diario El País publicada este domingo.
Las medidas, que han entrado en vigor este domingo, incluyen una reducción del IVA de los carburantes del 21% al 10%, así como recortes adicionales en la fiscalidad energética y ayudas directas a los sectores más afectados. El objetivo inmediato, según ha explicado el ministro, es que ese alivio fiscal se traslade de forma efectiva al consumidor final.
En este sentido, Cuerpo ha señalado que el siguiente paso es garantizar que la bajada de impuestos no se absorba en los márgenes empresariales. Para ello, el Ejecutivo prevé reforzar las capacidades de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que podrá requerir información detallada sobre la evolución de los márgenes y, en su caso, sancionar prácticas irregulares.
El ministro ha insistido en que la evolución de los precios debe reflejar tanto las subidas como las bajadas del crudo. “No solo deben subir; también deben responder a la baja”, ha indicado, subrayando que esa dinámica responde también al interés de las propias compañías, a las que ha atribuido un compromiso con la transparencia. El impacto de las medidas podría alcanzar, según las estimaciones del Gobierno, entre 25 y 30 céntimos por litro en función del carburante, lo que supondría un ahorro de entre 20 y 30 euros por depósito en un vehículo medio. Estas cifras se sitúan en línea con los descuentos previstos tras la entrada en vigor del decreto y con la rebaja fiscal reclamada por el sector de las estaciones de servicio en los últimos días.
Más allá de los carburantes, el paquete aprobado por el Gobierno incorpora también descuentos para consumidores vulnerables y ayudas directas a sectores como el transporte, el campo o la pesca. Además, el Ejecutivo ha incluido la paralización temporal de los precios del alquiler, aunque Cuerpo ha reconocido que, por ahora, no existe una mayoría parlamentaria suficiente para convalidar esta medida. El Gobierno dispone de varias semanas para intentar recabar apoyos antes de la votación en el Congreso, en la que deberá validar un plan diseñado para amortiguar el impacto de una crisis energética cuya duración, según las previsiones oficiales y de organismos internacionales, podría prolongarse durante meses.

