“Los PGE son la ley de leyes. Tienen que acompañar la situación macroeconómica y estamos viviendo momento complicado”, apuntó Saiz en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Esto implicará una revisión del cuadro macroeconómico, que sirve de base para la elaboración de las cuentas públicas, y que ahora puede verse afectado ante las nuevas previsiones de ingresos y gastos, como consecuencia de la “situación gravísima” que se está viviendo.
Saiz apuntó que el Gobierno ha puesto en marcha un paquete de 5.000 millones de euros para hacer frente al impacto económico de la guerra en Irán y, por tanto, debe aparece recogido en las previsiones del Ejecutivo.
Como en otras ocasiones, la ministra portavoz insistió en que la falta de presupuestos, con una prórroga de las cuentas de 2023, “no está suponiendo un problema para que el Gobierno acompañe” a los ciudadanos y las empresas en las crisis que se han sucedido en este tiempo. En cualquier caso, el Ejecutivo mantiene la promesa de llevar al Congreso unas nuevas cuentas públicas para este año. “El Gobierno va a presentar los PGE, debe presentarlos y los vamos a presentar, pero llevan un trabajo previo que tiene que ver con la revisión del cuadro macro”, admitió Saiz.
INYECCION de millones a la SS
Las cuentas de Seguridad Social siguieron sin cuadrar en 2025 y cerraron con un déficit del 0,4% del PIB , según se desprende del informe de ejecución presupuestaria publicado este martes, a pesar de recibir una inyección récord por parte del Estado que ascendió a 47.815 millones de euros (un 11% más que en 2024) para cubrir el aumento del gasto en pensiones. Esta transferencia se dio en paralelo a un incremento de los ingresos por cotizaciones sociales de los trabajadores del 6,9% al que Elma Saiz se refiere para justificar la reducción del déficit en dos décimas del PIB respecto al año anterior.
A los ingresos recibidos desde el Estado, se suman las transferencias de la propia Seguridad Social, las comunidades autónomas y empresas privadas que suman un total de 52.990 millones de euros, un 10% más que el anterior «para garantizar el cumplimiento de la Recomendación Primera del Pacto de Toledo» (que hace referencia a la necesidad de pagar parte del gasto en pensiones con ingresos obtenidos a través de impuestos y no por cotizaciones, «financiar el Ingreso Mínimo Vital y para financiar los complementos por mínimos de pensiones», según ha explicado este Ministerio.
Unas transferencias necesarias para cubrir un gasto en pensiones de jubilación que ascendió a 134.549 millones de euros en el caso de las contributivas (un 5,67% más que en 2024) y 2.188 millones de euros de las pensiones de jubilación no contributivas (un 12,87% más), como consecuencia de las nuevas jubilaciones y la revalorización vinculada a la inflación. Si bien, Seguridad Social también abona pensiones por otros motivos como incapacidad permanente, viudedad, orfandad o el complemento a mínimos, que entre los dos sistemas suman un total de 194.814,36 millones de euros.
Precisamente, el presupuesto destinado a cubrir las prestaciones que perciben los trabajadores que se encuentran de baja temporalmente ha pasado a ser otra de las presiones más significativas en las cuentas de Seguridad Social en los últimos años, a medida que se han incrementado el número de procesos. A lo largo de 2025, el gasto ascendió a 18.407 millones de euros, un 12% interanual más, lo que se sitúa en línea con las advertencias emitidas por la patronal y por la AIReF en los últimos meses. A este coste público le acompaña una contraparte privada que asumen las empresas, por lo que a partir de estos datos, se deprende que el gasto por IT superó los 32.000 millones en 2025.
Así, los recursos propios de la Seguridad Social que obtiene a través de cotizaciones sociales no son suficientes para abarcar el conjunto del gasto en pensiones contributivas, las de las personas que han realizado aportaciones suficientes durante su carrera laboral para adquirir este derecho. Las cotizaciones sociales suman unos ingresos de 175.676,48 millones (que esperan que asciendan a 176.918,38 millones una vez se materialicen todas obligaciones reconocidas), no obstante, los pagos por realizar suponen un total de 182.526,29 millones lo que deja una diferencia de 5.607,91 millones. De forma que estos ingresos alcanzarían para cubrir las de jubilación, pero no todas las contributivas.
Si además se tiene en cuenta el conjunto de subsidios y prestaciones que asume Seguridad Social junto a la incapacidad temporal, como las de nacimiento o cuidado del menor u otro tipo de prestaciones sociales, se añaden más de 23.833 millones a esta balanza, que ahondarían en la brecha de las cuentas contributivas hasta el entorno de los 30.000 millones. Es decir, los recursos que necesita Seguridad Social para hacer frente a las obligaciones del esquema contributivo consumen más de la mitad de la transferencia ejecutada por todos los organismos del Estado, un 55,5%.
TURISMO: una semana magnifica
La Semana Santa será “magnífica” para el sector turístico español, según las previsiones que maneja el Gobierno y que este martes dio a conocer en rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros el titular de Industria y Turismo, Hereu. El ministro dijo que los pronósticos de ocupación van “muy bien” para los segmentos de turismo urbano, rural, montaña y playa, y hay constancia de una “aceleración en las reservas de última hora”, impulsada por las buenas previsiones meteorológicas.
Hereu avanzó que las estimaciones son igualmente positivas en entrada y gasto de turistas extranjeros en marzo y abril, y seguirán en la línea de “crecimiento sosegado” que está mostrando el sector en los últimos años. Se calcula que las llegadas de visitantes internacionales crecerán en estos dos meses un 0,2% interanual, y el gasto de estos turistas un 3%.
De cara a medio y largo plazo, el Gobierno confía en que el sector turístico español vuelva a hacer gala ante el conflicto de Oriente Medio de su “resiliencia” ante las adversidades de la coyuntura internacional.
Según el ministro, si bien hay «preocupación» por el efecto que puede tener la inflación energética de la guerra en el encarecimiento del transporte aéreo, que emplean el 90% de los turistas que llegan a España, se espera que pueda compensarse con un desvío de flujos al área de Mediterráneo occidental que iban a ir inicialmente al Mediterráneo oriental.
Hereu afirmó que tienen en marcha una comisión de seguimiento con el sector y con las oficinas de turismo en el exterior, y sus cálculos apuntan en esa dirección.
