Así lo explicó el vicepresidente ejecutivo de Exceltur, Perelli, en una rueda de prensa donde presentó dicha estimación, que supone una mejora de una décima frente a las previsiones presentadas en enero, antes del inicio del conflicto bélico de Irán. A este respecto, indicó que la mejora de la previsión se basa en que se trate de un conflicto breve, que no se extienda a otras zonas del mundo y que el contexto actual de tregua se resuelva con una paz duradera. De hecho, admitió que existe “una gran preocupación” ante la posibilidad de que en la guerra se extienda más allá del verano, preocupación que no recogen sus previsiones.
“La guerra es el peor enemigo del turismo por lo que esperamos y deseamos que la tregua finalice con acuerdo de paz estable y duradero”, aseguró Perelli, quien apuntó que el escenario de conflicto conlleva incertidumbre por la sensación de inseguridad, gran volatilidad y fuertes incrementos de costes, especialmente los energéticos.
En cuanto a los turistas que puede captar España explicó que unos 47 millones de europeos visitan anualmente los países afectados por la guerra por lo que potencialmente pueden redirigirse al país aportando 4.239 millones de euros, incluyendo también a los españoles que decidan quedarse.
Sin embargo, en el lado opuesto, Exceltur calcula que los incrementos de costes energéticos derivados por el conflicto tendrán un impacto de 4.045 millones que afectará a la rentabilidad empresarial. “Los destinos españoles están sometidos a efectos contrapuestos”, indicó. Si se cumple la previsión de crecimiento del 2,5% en 2026 el sector ingresará 14.245 millones de euros, creciendo algo por encima de la media de la economía española, que según las últimas previsiones del Banco de España lo hará un 2,3%. De esta manera, el Turismo aportaría el 16% del PIB, un total de 227.157 millones de euros.
Sobre dicha aportación adicional por el conflicto de Irán, Perelli apuntó que se nota ya en las reservas para el final de la primavera y el verano y que lo hace especialmente en los destinos de ‘sol y playa’. En el alado opuesto, explicó que afecta negativamente a las empresas de transporte y a las agencias de viajes.
En cuanto al primer trimestre, el PIB turístico creció un 2,1% con una mayor aportación de los visitantes extranjeros, puesto que los españoles han incrementado más su gasto en los viajes fuera del país. Así, el gasto de los extranjeros subió un 8,5% frente al 3% del turismo nacional, que sin embargo incrementó su gasto en el exterior un 16%. Perelli valoró que el crecimiento del primer trimestre se produjo a pesar de los problemas con la alta velocidad ferroviaria tras el accidente de Adamuz y de “los sucesos climatológicos más radicales de la historia reciente de España”. Por el contrario, indicó que se vio favorecido por la celebración de la Semana Santa, que repitió los buenos resultados de 2025.
Por último, destacó que en términos de empleo permitió la creación de 56.000 puestos de trabajo, el 93,3% con contrato indefinido. También valoró que el sector incrementó sus salarios un 3,4%, por encima de la media nacional.
