Ante la ausencia del presidente, el ministro Bolaños, ha asumido el protagonismo y se ha erigido como principal defensor de la mujer del presidente. Durante la sesión, la secretaria de Movilización y Reto Demográfico del PP, Esther Muñoz, ha acusado a Bolaños de lanzar «un mensaje de miedo al poder judicial». Según la diputada popular, el ministro ha traspasado todos los límites: «Usted por Sánchez ha mentido, ha atacado a jueces, a fiscales, al Tribunal Supremo, ha intimidado al Consejo General del poder judicial. ¿Y para qué?».
Bolaños ha justificado sus críticas al juez como un deber de «denunciar una injusticia». En su respuesta al PP, el ministro ha lanzado una dura acusación: «Usted me pide que yo vea una injusticia y que me calle, que baje la cabeza. Eso ustedes que conviven con naturalidad con la injusticia lo podrán hacer, pero yo no, yo voy a denunciar cualquier injusticia que vea».
La España “que desea” Vox “ni existe ni va a existir”
El ministro Bolaños, aseguró mas adelante respondiendo a la portavoz de Vox, que la España “que desea” Vox “ni existe ni va a existir”. Criticó la “xenofobia” de la formación de Santiago Abascal por rechazar la regularización de inmigrantes e ironizó con que quienes se beneficiarán de este proceso “ya estaban aquí” y “ya han ido al médico”.
Así se pronunció el ministro durante un tenso cara a cara,c Millán, quien le preguntó por cuáles van a ser las prioridades del Gobierno en el desarrollo de las políticas públicas, aunque su discurso se convirtió en otra dura crítica al proceso de regularización de inmigrantes aprobado por el Ejecutivo. Millán comenzó denunciando que España se enfrenta al “agotamiento de nuestros servicios públicos» como consecuencia de una «deliberada y pésima gestión marcada por las políticas de efecto llamada”. Un agotamiento, remarcó, que es fruto de años de “políticas suicidas” y de un “borrado de nuestras fronteras e incentivos a la invasión inmigratoria que ha puesto a los españoles en último lugar”.
En un tono muy duro, la diputada de Vox aseguró que el Gobierno “está negando el pan a nuestros hijos para facilitárselo al que acaba de llegar”. Por ello, reiteró en varias ocasiones la necesidad de defender la “prioridad nacional” y el “gobernar para los españoles”. Insistió en que el Ejecutivo “promociona una invasión inmigratoria sin precedentes” que “no viene a pagar pensiones”, sino a “incrementar el colapso, a sumirnos en una crisis de identidad y a sembrar la inseguridad”.
“Ustedes pretenden la sustitución poblacional”, le llegó a espetar Millán mientras aseguraba que en España “un joven no se puede independizar ni construir su proyecto de vida porque la llegada de tres millones de extranjeros en cinco años ha provocado que se tensione aún más la oferta de vivienda”. “Primero los nuestros, primero España y los españoles”, insistió Millán para zanjar con que Vox defiende “con firmeza y sin complejos la prioridad nacional”.
Unas palabras de la portavoz de Vox a las que Bolaños respondió con firmeza, partiendo de la premisa de que la prioridad del Gobierno es “garantizar la prosperidad y los derechos en España” frente a aquellos que “mediante gobiernos reaccionarios pretenden recortar esos derechos”. Tras esto, avisó a Millán de que “esa España que desea ni existe ni va a existir”. Porque, defendió, “todas las sociedades occidentales” se conforman “con gente de diversa orientación, diversa procedencia, diversa nacionalidad”. Y criticó serio sus propuestas de “recortes de derechos”.
Aquí hizo referencia a las negociaciones con el PP para formar Gobierno en Extremadura, Castilla y León y Aragón, insistiendo en preguntar, como en otras ocasiones, qué “derechos quieren recortar o suprimir” en estas comunidades y si iban a hacer públicos los acuerdos que alcancen antes de las elecciones andaluzas del 17 de marzo. En relación a la “crítica feroz” de Vox al proceso de regulación de inmigrantes, Bolaños bajó el tono y con ironía pidió a Millán que “esté tranquila”. “Ya están aquí. Ya están entre nosotros”, dijo con una sonrisa mientras añadía que “ya han ido al médico donde estaba usted, ya han ido a coger el transporte público donde estaba usted, ya han ido al supermercado, donde estaba usted…”. “Ya estaban aquí”, insistió Bolaños criticando que Vox hable de “invasión”, apuntando que, según ese argumento, “la invasión ya se produjo”.
De ahí que cargase duramente contra lo que calificó como un discurso cargado de “xenofobia y clasismo”, señalando que lo que padece Vox es “aporofobia, la fobia al pobre”. “Que venga gente de fuera de nuestras fronteras, de Marruecos, de Senegal, de Perú, de Colombia, a ustedes no les importa si vienen con la cartera bien llena”, le espetó el ministro. Así, reiteró que desde el Ejecutivo quieren “un país más digno” y que si hay “decenas de miles de ciudadanos que van a ser más felices gracias a la regularización, ahí estará el Gobierno progresista”.
E insistió para terminar en que el discurso que acababa de pronunciar Millán era un “discurso de odio contra los extranjeros» y un «discurso de odio de libro de los españoles primero”.
