La operación ha registrado una elevada demanda por parte de los inversores, superando los 4.500 millones de euros -tres veces el importe colocado-, lo que ha permitido mejorar significativamente las condiciones iniciales. Ello ha sido posible gracias a la participación de más de 330 inversores internacionales cualificados, principalmente de Francia (23%), el Reino Unido (22%) y España y Portugal (16%).
El primer tramo, por importe de 750 millones de euros y vencimiento en junio de 2030, tiene un cupón del 3,125%. Por su parte, el segundo tramo, también de 750 millones de euros cuenta con vencimiento en junio de 2036 y un cupón del 3,75%. Como ya hiciera en emisiones anteriores, Iberdrola cumple en esta emisión no solo los Principios de los Bonos Verdes de la ICMA, sino también con el nuevo Estándar de Bonos Verdes de la Unión Europea.
Los fondos obtenidos en esta emisión se destinarán a financiar inversiones en redes en los principales países en los que Iberdrola está presente, así como a refinanciar de forma selectiva proyectos renovables, en línea con las prioridades de su plan estratégico. De este modo, la compañía refuerza su apuesta por la expansión de sus infraestructuras de redes —claves para la electrificación— y un crecimiento selectivo en renovables.
Los coordinadores globales han sido HSBC y Santander, junto con CaixaBank, Crédit Agricole, Intesa Sanpaolo, Natixis, NatWest y Scotiabank como colocadores activos.
