Tras reunirse con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, Vivas calificó la situación de «insostenible» y «imposible», y la comparó con una hipotética llegada irregular de 34 millones de personas al conjunto de España.
Según explicó, esa magnitud hace inviable absorber la presión migratoria y justifica la sensación de inseguridad, preocupación e impotencia que vive la ciudad. Por ello, reclamó al Gobierno una respuesta «enérgica, decidida e inmediata».
Vivas pidió un plan urgente basado en cuatro prioridades: recuperar la normalidad mediante el retorno de los inmigrantes irregulares, garantizar la seguridad ciudadana, atender la emergencia humanitaria derivada de la vulneración de la integridad territorial y compensar los daños económicos ocasionados.
Además, consideró esencial reforzar la confianza en el futuro de Ceuta mediante medidas concretas y solicitó al Ejecutivo que obtenga el respaldo explícito de las instituciones europeas.
Respecto a su reunión con Sánchez, valoró que el presidente reconociera la gravedad de los hechos y los calificara como una vulneración de la integridad territorial. Sin embargo, criticó la actuación del Gobierno hasta ahora y la definió como «decepcionante», advirtiendo que seguirá de cerca las medidas que adopte en los próximos días. También lamentó no haber recibido garantías de que una situación similar no vuelva a repetirse.
Por último, agradeció el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, de los servicios implicados, de las entidades colaboradoras y de los medios de comunicación. Pese a la gravedad de la crisis, se mostró convencido de que Ceuta saldrá adelante gracias a la fortaleza de su sociedad y al apoyo del resto de España y de Europa.
