La encuesta también revela un fuerte respaldo a la cooperación con Marruecos: el 63,4% considera muy importante mantener una buena relación bilateral para garantizar la seguridad fronteriza y otro 22,9% la califica de bastante importante. Además, casi nueve de cada diez encuestados creen que la Unión Europea debería implicarse más en la gestión migratoria.
Respecto a las causas de la crisis, el 67,7% opina que actores internacionales han intentado generar tensiones entre España y Marruecos. Entre los señalados aparecen sectores de Estados Unidos (49,1%), de la sociedad marroquí (38,1%) e Israel (35,4%).
Por otro lado, el 77,1% de los encuestados afirma que Ceuta y Melilla son tan españolas como cualquier otro territorio nacional, mientras que un 14,3% considera que su situación requiere una relación especial con Marruecos.
En el plano político, el CIS mantiene diferencias respecto a otras encuestas privadas. Mientras varios sondeos sitúan el apoyo conjunto de los partidos de derecha cerca o por encima del 50%, el organismo lo rebaja al 42,1%. La izquierda suma un 36,7% sin contar a los partidos nacionalistas. En concreto, Sánchez como candidato de los socialistas suma 31 puntos de intención de voto. Supone una bajada respecto a julio, el último mes en el que el CIS publicó un barómetro. Entonces el PSOE se hacía con el 33% de los sufragios. Por su parte, el PP de Feijóo pasa del 25,1% al 25,5% del apoyo estimado en urnas. Uno de los grandes beneficiados por el ‘efecto Ceuta’ es Vox, quien capitaliza el descontento social. La candidatura de Santiago Abascal pasaría de los 15,3 puntos en julio a un 16,6% actualmente. Los partidos de la izquierda a la izquierda del PSOE, como Sumar y Podemos, pasan de 6,1 y 2,5 puntos a 5,7 y 3,7 respectivamente.
Pese a la repercusión de la crisis migratoria de Ceuta, la inmigración ha pasado de ser el segundo al tercer problema para los ciudadanos, al descender del 23,4% al 19,7% de las menciones.

