Sánchez hizo estas declaraciones durante una comparecencia institucional en Ceuta junto al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, después de reunirse con el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, y con responsables de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para analizar la crisis migratoria. Sin ofrecer cifras, calificó lo ocurrido como una «violación de la integridad territorial de España». Fuentes policiales estiman que más de 49.000 personas entraron de forma irregular en territorio nacional.
«Ceuta es una ciudad española y lo sucedido merece toda nuestra condena», afirmó Sánchez, quien consideró «deplorable» el ataque a la integridad territorial de la ciudad. También se refirió a la situación en Melilla, aunque señaló que fue de menor magnitud, y la comparó con la crisis migratoria de 2021 que provocó tensiones diplomáticas entre España y Marruecos.
Una interpretación de la sentencia
El presidente atribuyó esta situación a las mafias dedicadas al tráfico de personas y trasladó un mensaje de apoyo a la población ceutí. «Toda España está con ellos», aseguró, reconociendo la preocupación e incertidumbre vividas en las últimas horas.
Según explicó, una interpretación interesada de una sentencia del Tribunal Supremo habría favorecido la difusión de la idea de que las devoluciones inmediatas de quienes acceden a nado no tienen encaje legal por no existir una frontera física. Esa información, añadió, se propagó rápidamente por redes sociales y entre las mafias, provocando la llegada masiva de migrantes. Aun así, destacó que la inmigración irregular hacia España ha descendido un 36% en lo que va de año.
Refuerzo de efectivos
Sánchez garantizó la colaboración con el Gobierno de Ceuta y afirmó que el Ejecutivo utilizará «todos los resortes del Estado» para garantizar la seguridad y la convivencia.
Recordó que en los últimos años se ha incrementado en torno a un 10% la plantilla de Guardia Civil y Policía Nacional, y destacó el refuerzo de 400 agentes adicionales, junto al despliegue del Ejército y la Armada.
La Policía Nacional ha enviado equipos especializados en extranjería para apoyar la identificación y documentación de migrantes, mientras que las unidades de seguridad ciudadana reforzarán sus servicios y ampliarán turnos. También se desplegarán nuevos efectivos de las Unidades de Intervención Policial hasta alcanzar 225 agentes.
Por su parte, la Guardia Civil ha reforzado la vigilancia fronteriza con nuevos efectivos, especialistas del GEAS para inspeccionar las aguas próximas al espigón y el apoyo del buque Duque de Ahumada. Además, se incorporarán pilotos de drones, personal marítimo y un helicóptero.
El despliegue de las Fuerzas Armadas será similar al realizado durante la crisis de 2021.
Finalmente, Sánchez aseguró que el Gobierno está acelerando los expedientes de repatriación y señaló que «ya se están produciendo» las salidas de muchos migrantes irregulares.
