La inversión tecnológica y el aumento del gasto público seguirán respaldando la actividad, si bien el elevado endeudamiento, la fragmentación geopolítica y la reorganización de las cadenas de suministro podrían limitar el crecimiento y aumentar su volatilidad.
Menor visibilidad de la política monetaria.
Los bancos centrales continuarán condicionados por la evolución de la inflación y la actividad económica. La Reserva Federal previsiblemente mantendrá una política dependiente de los datos, con una menor orientación hacia el público sobre sus futuras decisiones, mientras que el BCE seguirá vigilando las presiones inflacionistas, especialmente en servicios y salarios.
Inflación persistente.
Aunque la inflación se ha moderado, la entidad considera que el mercado podría estar infravalorando su persistencia. El aumento del gasto público, la inversión en defensa e infraestructuras, las necesidades energéticas vinculadas a la inteligencia artificial y las tensiones geopolíticas en medio oriente podrían mantener las presiones sobre los precios.
Valoraciones elevadas y concentradas.
La rentabilidad de los principales índices ha estado muy concentrada en un reducido número de grandes compañías tecnológicas, especialmente vinculadas a los semiconductores, el hardware y la inteligencia artificial. Tras el rally de las bolsas y en un entorno de baja volatilidad pese a la elevada incertidumbre, Acacia Inversión ha aumentado cobertura en renta variable y ha ido reduciendo exposición a semiconductores tanto en EEUU como en Japón y Emergentes. La gestora se muestran más positiva en sectores como salud y energía. Ante las últimas actuaciones del Tesoro estadounidense liderado por Scott Bessent, destacan su posición estructural en metales preciosos y su infraponderación en dólar.
Renta fija, preferencia por duraciones cortas.
En renta fija, la gestora prioriza los vencimientos cortos donde siguen encontrando una relación atractiva entre rentabilidad y riesgo; y buscan oportunidades de forma selectiva en deuda emergente, bonos a tipo flotante y crédito de alto rendimiento, siempre que las rentabilidades ofrecidas compensen adecuadamente el riesgo asumido. El crédito tiene hoy un peso reducido en carteras y se concentra en el corto plazo, ya que los estrechos diferenciales no resultan atractivos. En los tramos largos de las curvas soberanas mantienen una posición flexible. Si se producen repuntes significativos de las rentabilidades, podrían tomar posiciones tácticas para aprovechar valoraciones más atractivas, tal y como han hecho durante el primer semestre del ejercicio. Así, el repunte de de los tipos de los bonos estadounidenses de largo plazo, con TIRes superiores a 5,25%, ha llevado a la firma a aumentar la duración.
Liquidez y diversificación.
La firma sostiene que la diversificación debe construirse atendiendo a los factores de riesgo y no únicamente al número de activos o regiones representados. Muchas carteras aparentemente diversificadas mantienen una elevada dependencia de una misma temática debido a la concentración de los índices bursátiles en el sector tecnológico. En este contexto, Acacia Inversión mantendrá niveles adecuados de liquidez y activos de bajo riesgo, tanto para limitar el impacto de posibles correcciones como para aprovechar oportunidades de inversión cuando las valoraciones resulten más atractivas.
Tres pilares de posicionamiento para el último tramo de 2026:
Selección activa: favorecer sectores con modelos de negocio sólidos, visibilidad de beneficios y valoraciones razonables, reduciendo la dependencia de los segmentos más concentrados de los índices. Renta fija de corta duración: buscar oportunidades en deuda emergente, bonos flotantes y high yield cuando la rentabilidad compense el riesgo; y aprovechar los repuntes de rentabilidad en los tramos largos, como en la reciente ampliación de duración en deuda estadounidense.
Gestión del riesgo y flexibilidad táctica: preservar liquidez y activos defensivos para adaptar la cartera ante cambios en el entorno y aprovechar posibles dislocaciones de mercado.
Desde nuestra filosofía patrimonialista, creemos que para obtener rentabilidades satisfactorias a largo plazo es esencial evitar grandes accidentes, aunque ello suponga renunciar a parte de las subidas en momentos de cierta complacencia en los mercados, como consideramos que ocurre actualmente,
