Y todo ello porque una familia media, con un padre y una madre y dos hijos, con los padres trabajando y sumando un salario mediano bruto de 39.416 euros en el año 2018, pasarían a sumar 48.034 euros brutos en 2024, un 22 % más, en una comunidad autónoma como Valencia. Sin embargo, en ese mismo periodo, los precios crecieron un 20 %, con lo cual se comieron prácticamente toda la subida de los salarios. Dentro de ellos, los alimentos se incrementaron en un 36 %, y este capítulo es muy importante para familias con hijos a los que alimentar. Ni que decir tiene que la subida nominal del 22 % en los salarios queda muy por debajo del 36 % de incremento en alimentos.
Pero, ahí no se queda lo peor. Resulta que esta familia pagaba el 16 % de impuestos en el año 2018, es decir lo que llegaba a la cuenta se quedaba en 33.293 euros netos. En 2024 pagaba el 18 % porque Sánchez no ha actualizado la tarifa del IRPF. Con ello se quedaba en 40.571 euros netos, en lugar de los 41.715 euros netos que obtendría si los salarios se hubieran actualizado con la inflación: 1.144 euros más que le ha quitado Sánchez a las familias en impuestos.Todo esto hace que el crecimiento real, en nómina, en el dinero que se lleva a casa, solo haya crecido un 18 % en este periodo, la mitad que el 36 % de subida de los alimentos y por debajo del 20 % de la inflación.
Pero que nadie se preocupe, España y su economía son una maquina de crecer para el equipo económico de Sánchez Sin embargo, no todo el mundo está de acuerdo con ese tío, de frívolas aseveraciones. Desde el Instituto de Estudios Económicos (IEE), los análisis llevados a cabo por su director general, Izquierdo, destacan que «una parte significativa del crecimiento del que España se beneficia en los últimos ejercicios», con un 3% esperado para el conjunto de 2025, «se diluye al repartirse entre un mayor número de habitantes y trabajadores, sin que aumente de forma apreciable el valor añadido generado por cada uno de ellos».
España cerró 2025 erigiéndose, un año más, como la economía europea que presentó el mayor crecimiento de su PIB. Sin embargo, ese logro ya tan recurrente apenas tiene efectos comparables en el reparto de la riqueza por habitante, y esta última presenta un inaudito estancamiento. Así lo reflejan los datos recientemente actualizados por Eurostat, los cuales revelan que el PIB per cápita de nuestro país se situó en 28.320 euros, lo que limita su incremento respecto a 2024 al entorno del 1%. Como resultado, nuestro país se encuentra un 30 puntos porcentuales por debajo del promedio de la Unión Monetaria, de acuerdo con las cifras de la oficina estadística europea.
