Según ha explicado la compañía en un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la evolución del negocio sigue reflejando el «efecto global de la incertidumbre comercial» generada a partir de la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos. Tubacex asegura que estas tarifas «han retrasado y condicionado las decisiones de compra e inversión de los clientes» de la firma vasca «a nivel general». Por si fuera poco, a esta situación se suma la irrupción del conflicto militar en Oriente Próximo entre EEUU, Israel e Irán, que no ha hecho sino «aumentar la inestabilidad geopolítica ya existente». En particular, Tubacex destaca que el mes de marzo «estuvo muy marcado para la compañía por interrupciones de producción en la planta de Abu Dabi, y por disrupciones en la cadena de suministro, con un impacto directo en el ritmo de actividad y la facturación del trimestre».
Ello se ha reflejado en los ingresos obtenidos por la compañía en el período, que caen un 15,4%, hasta 154,2 millones de euros, respecto al primer trimestre de 2025 (182,3 millones) y un 20,3% respecto al cuarto trimestre del año pasado (193,4 millones) … y también en sus previsiones
De cara al segundo trimestre, Tubacex ha reiterado su visión «prudente» ante la continuidad del conflicto en Irán y la incertidumbre comercial. Según ha indicado la cotizada, sus prioridades se centran en «restablecer la normalidad operativa en las instalaciones de Abu Dabi, estabilizar flujos logísticos, proteger márgenes mediante selección de proyectos de mayor valor añadido y reforzar la conversión en caja junto con la normalización del capital circulante».
Ademas, Tubacex ha indicado que la actividad comercial del trimestre mostró un comportamiento desigual por segmentos. La compañía ha identificado una «mayor resiliencia» en el segmento SURF, aeroespacial y defensa, así como en nichos como el de los fertilizantes, unido a una evolución positiva en los segmentos de Generación de Energía, especialmente en nuclear y en biomasa. «En paralelo, se mantuvo un entorno exigente en H&I y process industry, y una mayor presión en hidrógeno y electrolizadores, afectados por retraso de decisiones de inversión y menor ritmo de conversión», ha apuntado la compañía.
A cierre de marzo, el capital circulante se ha situado en 339,2 millones de euros (+15,3%), frente a 323,9 millones en diciembre de 2025. Según Tubacex, este aumento respondió principalmente al impacto de las disrupciones operativas y logísticas en la planta de Abu Dabi, debido a que parte de las existencias en tránsito tuvieron que ser desviadas y, al cierre del trimestre, todavía no habían llegado a destino. La cotizada ha indicado que mantiene el foco en la normalización progresiva del capital circulante a medida que se estabilicen la operativa y los flujos logísticos.
Asimismo, la cartera de pedidos se ha situado en 1.202 millones de euros a cierre del periodo. Por composición, mostró un peso mayoritario de E&P Gas (78,6%) y se mantuvo concentrada en productos y aplicaciones de alto valor añadido. «Con foco en los próximos trimestres, Tubacex mantiene un ‘pipeline’ robusto de oportunidades, especialmente en negocios estratégicos, si bien el contexto geopolítico incrementa la incertidumbre en los calendarios de adjudicación y ejecución», ha expresado la compañía.
Por último, la deuda financiera neta se redujo un 6% en los primeros tres meses del año. Así, esta magnitud ha pasado de 344,8 millones de euros a cierre de 2025 a 338,8 millones a cierre del último trimestre. No obstante, la ratio deuda/EBITDA ha pasado de 3,3x a 3,6x
