La entidad también experimenta un freno de su rentabilidad, situando el ROTE en el 13,2%, que contrasta con el 15,2% registrado doce meses antes. Desde el grupo gallego destacan «la buena gestión del balance» y el crecimiento «eficiente» del negocio, con el foco en el «dinamismo comercial» tras ganar cuota de mercado en todas las áreas.
En el documento remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores recoge un incremento del crédito a las familias y empresas del 4%, mientras que los recursos de clientes avanzaron un 5,2%. El crédito al sector privado crece un 4%. No obstante, son los fondos de inversión la partida que más repunte experimenta, llegando al 27,1%, al tiempo que los seguros generales y vida riesgo han avanzado un 24,7%, siendo del 12,1% en el caso de los medios de pago. En conjunto, el volumen de negocio gestionado por Abanca supera los 138.000 millones, un 6,5% más, después de romper la barrera de los 130.000 millones el año pasado. La ratio de morosidad, por su parte, se mantiene a la baja y cae ligeramente por debajo del 2%. Abanca ya nota los efectos de la caída de los tipos y el margen de intereses retrocede más de un 4,3%, hasta los 388,5 millones. El año pasado la cifra fue de 406 millones.
La entidad ha anticipado medidas para recortar gastos. En este sentido, la ratio de eficiencia -mejor cuanto más baja es- continúa su aproximación al umbral del 50% tras un nuevo descenso de 0,5 puntos porcentuales. en el último trimestre respecto al mismo periodo del año pasado. En conjunto, entre enero y marzo ha captado 37.000 nuevos clientes, de los cuales más de siete de cada diez proceden de áreas geográficas distintas a aquellas en las que el banco lidera en cuota de mercado. Este crecimiento se ve acompañado de un ambicioso plan de iniciativas para incrementar la calidad en el servicio, que tiene su reflejo en un crecimiento de dos puntos en el índice IPN (Índice de Prescripción Neta), que alcanza los 46 puntos», explican en la nota. Desde la entidad anticipan que el «buen desempeño comercial y la adecuada gestión del balance» les permitirá seguir «optimizando su margen en un entorno de turbulencias geopolíticas, así como continuar reforzando su perfil financiero».
Como parte de la mejora de esa reducción de costes, Abanca ha incorporado funcionalidades de inteligencia artificial en aras de obtener «significativas mejoras en productividad» con la personalización de la oferta. Abanca culminó el año pasado la integración de Eurobic, el séptimo banco de Portugal, con el que dispararon el volumen de activos.

