La relación entre el PNV y el Gobierno ha entrado en un momento peligroso, que no quiere decir que estemos cerca de la ruptura. Y es que lo que ya era un clima enrarecido por la abstención de los nacionalistas al decreto de la prórroga de los alquileres ha terminado de estallar tras un mensaje publicado por los socialistas vascos en redes sociales, que los jeltzales consideran una «falta de respeto» y que ha tenido consecuencias inmediatas.
El PNV había anunciado por la mañana su abstención en la votación del Decreto de Vivienda —con la prórroga de las medidas sobre alquileres en juego—, una decisión que ya evidenciaba el distanciamiento con el Ejecutivo. Desde la cuenta oficial de los socialistas vascos (@socialistavasco), el PSE-EE respondía con ironía al optimismo de Esteban sobre un posible acuerdo para un nuevo estatus en Euskadi: «¡Vaya! Ahora hay agua en la piscina del nuevo Estatuto…». El mensaje iba acompañado de una imagen generada con inteligencia artificial en la que se veía al dirigente del PNV lanzándose a una piscina.
Los socialistas aprovechaban para cuestionar el momento político de los jeltzales, aludiendo a su acercamiento a EH Bildu y a decisiones como el aumento de la exigencia del euskera en las oposiciones o el abandono de consensos recientes.
La reacción de los nacionalistas ha sido fulminante. El partido ha calificado la publicación de «indecente» y ha denunciado que «no hay nada que justifique una falta de respeto de este calibre». Como respuesta directa, el PNV ha decidido cancelar la reunión que Aitor Esteban tenía prevista en Moncloa.
A partir de ahora unos y otros deberán recomponer su postura y reconstruir o romper definitivamente y esto ultimo. de momento no entra en las previsiones de ninguno de los dos partidos
