Una de las principales conclusiones es que este proceso digitalizador permitiría generar ahorros directos entre el 2% y el 3% a nivel nacional gracias a una mejor gestión de la demanda. Para ello, Vodafone Empresas destaca el papel de tecnologías como NB-IoT, por su capacidad de penetración en interiores, incluso en sótanos y armarios técnicos, y por su bajo consumo energético, un aspecto clave en dispositivos con una vida útil de dos décadas.
En una infraestructura gasista con casi 100.000 kilómetros y siete terminales de regasificación, la digitalización del consumo se plantea como el siguiente paso en la evolución del sistema. La sustitución de contadores analógicos por dispositivos inteligentes permitirá pasar de lecturas bimensuales estimadas a datos diarios reales, favoreciendo una gestión más proactiva de la red con la identificación de alarmas y eventos, una mayor capacidad de anticipación ante incidencias y la mejora de la información disponible para el consumidor.
El informe también pone en valor el papel de las plataformas de gestión de dispositivos y datos como herramientas clave para desplegar redes de contadores inteligentes de forma segura, interoperable y eficiente, incorporando además la ciberseguridad como un elemento esencial en la gestión de infraestructuras críticas. “El contador ha dejado de ser un medidor pasivo para transformarse en un nodo activo de generación de información vital, capaz de alimentar los sistemas de gestión del operador y proporcionar una visión más precisa del funcionamiento de la red”, ha señalado Martínez, director de Cuentas Estratégicas de Vodafone Empresas.
Asimismo, la infraestructura también debe protegerse frente a nuevas ciberamenazas, dado que la evolución hacia una red más interconectada amplía también los riesgos de ciberseguridad. Por ello, el informe subraya la necesidad de reforzar la protección de la convergencia entre IT y OT y de incorporar la ciberseguridad como un elemento nativo en cada dispositivo y sistema conectado, con el fin de garantizar la continuidad del suministro ante posibles amenazas.
El informe aborda también el papel de los gases renovables en la evolución del sistema energético. En este ámbito, el biometano se perfila como una de las principales palancas a corto plazo, al ser plenamente compatible con la infraestructura actual de Gas Natural Licuado (GNL). España cuenta con uno de los mayores potenciales de Europa para su desarrollo, lo que permitiría reducir la dependencia exterior y mitigar la exposición a la volatilidad de precios.
Por su parte, el hidrógeno verde se identifica como una alternativa relevante para la descarbonización industrial, aunque el documento advierte de que su despliegue requerirá una planificación sostenida y nuevas infraestructuras dedicadas para alcanzar un mayor grado de madurez en los próximos años.
