La transacción, según ha informado este martes la operadora, se llevará a cabo mediante la recompra y cancelación de acciones de su socio y permitirá a Vodafone tomar el control total de la compañía surgida de la fusión entre Vodafone UK y Three UK, completada en mayo de 2025. Desde la integración de ambos negocios, el grupo destaca avances en la calidad de la red, mejoras en cobertura, velocidad y fiabilidad, así como un aumento de la satisfacción y fidelización de clientes. También subraya el impulso del negocio comercial, con ventas cruzadas de productos como banda ancha fija y acceso inalámbrico.
Vodafone considera que este progreso refuerza su confianza en el potencial de la compañía y en su objetivo de crear una de las principales redes de telecomunicaciones de Europa, con previsión de generar sinergias anuales de costes e inversión de 700 millones de libras a partir de 2030.
La consejera delegada del grupo, Della Valle, ha señalado que, tras el primer año desde la fusión, la compañía ha logrado avances relevantes en la integración y en la captura de sinergias, y ha destacado que la toma de control total permitirá acelerar el despliegue de la red 5G y la ejecución de la estrategia. Tras la operación, Max Taylor continuará como consejero delegado de VodafoneThree y no se prevén cambios en la estrategia multimarca del grupo en Reino Unido.
El cierre de la transacción está sujeto a la aprobación de las autoridades en el marco de la legislación británica sobre seguridad nacional e inversiones, y se espera que tenga lugar en la segunda mitad de 2026. Desde el punto de vista financiero, la operación implica una valoración empresarial de VodafoneThree de 13.850 millones de libras y elevará el apalancamiento de Vodafone en unas 0,4 veces. La compañía financiará la adquisición con recursos de caja existentes.
