La operación ya se encuentra en manos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para someterse al análisis del regulador.
A través de su filial con sede en Madrid, la compañía subsidiaria del gigante asiático China Communications Construction Company (CCCC) consuma así su desembarco en el grupo coruñés, donde aterrizó en 2020 con la compra del 66,54%. El acuerdo ahora encauzado cumple así el pacto de accionistas firmado entonces, por el cual CRBC podría comprar, a partir del 31 de diciembre de 2024, la participación que el presidente de la compañía, José Manuel Otero, controla a través de su vehículo inversor Bens Patricios. Cabe precisar que en la primera incursión, CRBC tasó al grupo en torno a los 100 millones de euros. También que este pacto permitía al grupo chino hacerse con el resto del accionariado a un precio variable vinculado al rendimiento económico de la gallega.
