El resultado refleja continuidad positiva con respecto al cierre del año pasado, con el vehículo nuevo y la mecánica como ‘motores’ del periodo. Con excepción de 2023 (crisis de semiconductores), este primer trimestre de 2026 es el mejor arranque del año desde 2019.
El área de ventas recuperó actividad en marzo tras un enero y febrero de menor dinamismo. La rentabilidad del vehículo nuevo subió 0,2 puntos porcentuales respecto al primer trimestre de 2025, hasta el 3,5%. El vehículo de ocasión registró un ajuste de 0,6 puntos, hasta el 2,8%, en un contexto de mayor competencia entre el segmento de nuevo y el de vehículos usados de menos de cinco años.
El taller mecánico fue el departamento con mejor comportamiento del trimestre: su rentabilidad creció 2,9 puntos porcentuales hasta el 18,9%, el mayor salto del periodo. Recambios mantuvo el nivel del año anterior con un 15,4%. Po su parte, taller de chapa y pintura registró una rentabilidad del 10,9%, 1,9 puntos por debajo del primer trimestre de 2025. Con estos datos, el área de posventa en conjunto alcanzó el 15,9% de rentabilidad, medio punto más que en el primer trimestre de 2025, y aportó el 42,8% del resultado total de los concesionarios.
Los gastos generales crecieron ligeramente por encima de la facturación, aunque se mantienen dentro de los niveles esperados. En el conjunto de 2025 se situaron en el 4,1% de la facturación, lo que refleja el esfuerzo sostenido de la red en el control de costes.
El 27,9% de los concesionarios cerró el trimestre en pérdidas, por debajo del 32,7% del primer trimestre de 2025 y en línea con la estacionalidad habitual del inicio de año. La ratio de absorción —que mide en qué medida los ingresos de posventa cubren los gastos fijos del concesionario— se situó en el 62,5%, cuatro puntos y medio por encima del mismo periodo de 2025.
