La adjudicación ha sido concedida por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos (USACE, por sus siglas en inglés). Esta actuación duplicará el ancho del río, que pasará de 24 a 48 metros, reduciendo significativamente el riesgo de desbordamiento en la zona. Este contrato forma parte del programa de control de inundaciones de Puerto Nuevo, que tendrá una duración aproximada de 6 años y creará más de 10.000 empleos de forma directa e indirecta.
En esta intervención se reforzarán las paredes del canal a través pilotes de hormigón anclados a más de 30 metros de profundidad, que se ejecutarán in situ y se conectarán mediante vigas de hormigón armado. Algunos tramos contarán, además, con un sistema de doble muro para aumentar la seguridad. Estas estructuras buscan afianzar los márgenes del río y protegerlos frente a la erosión y los deslizamientos, una medida especialmente importante dada la proximidad del río al núcleo urbano de San Juan.
Las obras incluirán otras acciones complementarias que optimizarán el flujo del agua, disminuirán la acumulación de sedimentos y harán que la infraestructura sea más resiliente ante episodios de lluvias intensas.
