La principal novedad es que la licencia deja de incluir la denominación “la Caixa” y los dominios web asociados. El pacto se limita ahora a la utilización compartida de la estrella de Miró, el histórico logotipo creado en 1980. El nuevo protocolo fue aprobado por el patronato de la fundación en junio y se adapta al plan estratégico presentado en 2025.
Además, desaparece la referencia que vinculaba el uso de la marca a que Criteria mantuviera al menos un 30% del capital de CaixaBank, aunque el holding ha reiterado su intención de conservar esa participación.
Los cambios también refuerzan la independencia de la gestión del banco. La fundación condiciona ahora la promoción de sus valores a que estos sean compatibles con la estrategia definida por los órganos de gobierno de CaixaBank. Asimismo, la entidad pasa a describir al banco como una “banca universal” orientada a personas, familias y empresas.
Esta actualización forma parte de la revisión estratégica impulsada por el grupo durante el último año. La Fundación aspira a destinar 800 millones de euros anuales a su obra social en 2030, mientras que CriteriaCaixa prevé invertir 8.000 millones de euros hasta ese año y repartir 4.000 millones en dividendos.
