Cataluña fue la comunidad con mayor gasto público autonómico, con 49.980 millones de euros, por delante de Madrid (39.233 millones) y Andalucía (38.935 millones). También destaca en gasto por habitante, con 6.245 euros, cifra superior a la media nacional de 5.552 euros y a la de otras grandes regiones como Madrid.
Según un informe del Centro Ruth Richardson de la Universidad de las Hespérides, Cataluña recibió en 2023 recursos por habitante ajustado superiores a la media nacional, por lo que no existiría un problema de infrafinanciación. El estudio sostiene que la Generalitat mantiene un nivel de gasto elevado que financia en gran parte mediante deuda.
A cierre del tercer trimestre de 2025, la deuda catalana ascendía a 89.069 millones de euros, equivalentes al 28,4% del PIB. Cerca del 85% estaba en manos del Estado a través del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) y otros mecanismos, lo que permite a la comunidad acceder a financiación en condiciones más favorables que las obtenidas en los mercados.
El informe también cuestiona la propuesta de reforma del sistema de financiación autonómica impulsada por Hacienda. Aunque prevé repartir casi 21.000 millones de euros adicionales entre las comunidades, concluye que algunas regiones aportarán más de lo que recibirán. En este escenario, Cataluña figura entre las principales beneficiadas, mientras que Madrid, Galicia, Asturias y Castilla y León registrarían saldos netos negativos.
Los autores concluyen que la reforma no corrige los desequilibrios existentes y advierten de que incrementar los recursos sin abordar el nivel de gasto público podría posponer los ajustes necesarios en las cuentas catalanas

