El beneficio antes de impuestos ascendió a 853 millones, un 11,4% superior al del mismo periodo de 2025.
La actividad comercial mantuvo un comportamiento sólido. La inversión crediticia aumentó un 4,6%, hasta 87.153 millones de euros, mientras que los recursos de clientes y activos bajo gestión crecieron un 9,6%, alcanzando 162.085 millones. Destacó especialmente el crecimiento de los productos gestionados fuera de balance, como fondos de inversión, planes de pensiones y gestión patrimonial, que avanzaron un 20,3%.
Todos los márgenes registraron mejoras. El margen de intereses se incrementó un 5,4%, hasta 1.160 millones de euros, y el margen bruto alcanzó 1.603 millones, un 7,3% más. Las comisiones netas crecieron cerca de un 16%, impulsadas por la gestión de activos, la intermediación bursátil y otros negocios de valor añadido. Los costes operativos aumentaron solo un 2,7%, lo que permitió elevar el margen de explotación un 9,8%.
• El banco impulsa un negocio de clientes cada vez más rentable y diversificado: la inversión crediticia crece un 4,6%; los recursos minoristas, un 2%; y los gestionados fuera de balance, un 20,3%, reflejando una estrategia que apuesta por los productos de valor.
• Los mayores volúmenes de negocio y una gestión disciplinada de los costes y de la estrategia comercial impulsan la mejora de todos los márgenes: el de intereses crece un 5,4% y el margen bruto se incrementa un 7,3%, con buen comportamiento de los ingresos por comisiones de valor.
• La solidez del modelo de negocio y la calidad de los activos continúan reflejándose en los principales indicadores, con una rentabilidad sobre recursos propios (ROE) del 19,1%, un ROTE del 20,4%, una ratio de eficiencia del 34,3% y una morosidad contenida en el 1,92%
Los principales indicadores reflejan la fortaleza del modelo de negocio. La rentabilidad sobre recursos propios (ROE) alcanzó el 19,1% y el ROTE el 20,4%, entre los niveles más altos del sector europeo. La ratio de eficiencia mejoró hasta el 34,3%, favorecida por el control de costes y el uso de inteligencia artificial generativa en procesos internos. La morosidad se redujo al 1,92%, con una cobertura del 69,2%, mientras que la ratio de capital CET1 se situó en el 12,91%, muy por encima de las exigencias regulatorias.
Los volúmenes de negocio con clientes alcanzaron los 249.238 millones de euros, un 7,8% más. España continuó siendo el principal mercado, con un crecimiento del 7%, mientras que Portugal mostró una evolución especialmente positiva, con avances tanto en crédito como en recursos gestionados. Irlanda destacó por el fuerte crecimiento de su cartera hipotecaria y de consumo.
Por líneas de negocio, Banca de Empresas aumentó su inversión crediticia un 7%, apoyada en el buen comportamiento de la actividad internacional. En Banca Comercial, el banco mantuvo una estrategia de crecimiento selectivo y rentable, especialmente en el negocio hipotecario. Además, anunció la adquisición de la plataforma neerlandesa Tulp Hypotheken Group para reforzar su presencia en el mercado hipotecario europeo.
La gestión de activos siguió siendo uno de los motores de crecimiento. Los fondos de inversión, planes de pensiones, gestión patrimonial e inversión alternativa registraron incrementos significativos, consolidando la apuesta de Bankinter por los negocios de mayor valor añadido y con menor consumo de capital.
