Además de revisar los resultados acumulados en cinco años, el informe analiza por primera vez la integración del IMV en el sistema de protección social y lo compara con prestaciones similares de otros países europeos.
El estudio muestra que la coordinación con otras ayudas puede mejorarse. En 2024, el 51% de los hogares beneficiarios recibió al menos otra prestación y el 16% combinó el IMV con dos o más ayudas. La principal complementariedad se produce con el subsidio por desempleo: el 16,6% de los titulares del IMV lo percibe simultáneamente y, en muchos casos, una prestación da paso a la otra. Esta coincidencia aumenta especialmente a partir de los 52 años, por lo que la AIReF propone revisar la coexistencia de ambas ayudas para evitar solapamientos.
• La quinta Opinión del IMV constata que, en 2024, el 51% de los perceptores recibió al menos otra prestación y el 16% combinó el IMV con dos o más ayudas
• El subsidio por desempleo es la prestación que más se suele complementar con el IMV, especialmente entre mayores de 52 años. La simultaneidad entre el IMV y el subsidio de desempleo se duplica a partir de los 52 años
• La AIReF compara el IMV con las prestaciones de último recurso de otros países europeos y señala que España combina una ayuda superior a la media, con resultados inferiores en cobertura y reducción de la pobreza
• La AIReF actualiza los resultados de las evaluaciones anteriores y señala que el 52% de los hogares con derecho al IMV sigue sin solicitar la prestación, por lo que persisten retos relevantes
• Constata que una mayor intensidad protectora del IMV se asocia con una mayor permanencia en la prestación y refuerza la necesidad de mejorar la conexión del IMV con el empleo
• Tras cinco años de evaluación, la AIReF hace balance de los principales hallazgos y propuestas formuladas, cierra este primer ciclo de opiniones sobre el IMV y retomará su evaluación cuando se aprueben reformas estructurales que justifiquen un nuevo análisis
• Mantiene las cinco propuestas formuladas en evaluaciones anteriores e incorpora dos nuevas para reforzar la coherencia del IMV con el resto del sistema de protección social y mejorar el diseño y funcionamiento de la prestación a partir de la experiencia europea
La comparación con Europa revela que España ofrece una prestación relativamente elevada, pero obtiene resultados inferiores a la media en cobertura y reducción de la pobreza. Además, mantiene un sistema de cálculo de rentas más retrasado, una definición amplia de la unidad de convivencia y menores exigencias vinculadas al empleo.
La AIReF también analiza la permanencia en la prestación y señala que el 46% de los hogares continúa recibiendo el IMV cinco años después. Esta proporción alcanza el 57% entre quienes reciben importes cercanos a la renta garantizada. Según el organismo, estos datos evidencian la necesidad de reforzar los incentivos al empleo y facilitar la transición al mercado laboral.
En 2025 se han registrado avances, con un aumento del 16% en el número de beneficiarios, una cobertura del 44,2% y una reducción del tiempo medio de tramitación hasta 99 días. Sin embargo, persisten importantes problemas de acceso: el 52% de los hogares con derecho al IMV no lo solicita y el 71% de los potenciales beneficiarios del Complemento de Ayuda para la Infancia tampoco.
Como balance final, la AIReF mantiene sus recomendaciones anteriores y añade dos nuevas: mejorar la coherencia entre el IMV y el resto de prestaciones, especialmente el subsidio para mayores de 52 años, y revisar algunos elementos de diseño tomando como referencia las mejores prácticas europeas. Entre las reformas prioritarias destaca simplificar los requisitos de renta y convivencia, avanzar hacia la concesión automática, actualizar el sistema de cómputo de ingresos y rediseñar los incentivos al empleo para aumentar la eficacia de la prestación.
