Aunque la cifra permanece por debajo del máximo histórico de 3,1 millones alcanzado en julio de 2025, confirma una tendencia de crecimiento sostenido del empleo público y marca el mejor inicio de ejercicio de la serie histórica.
Las comunidades autónomas concentran la mayor parte de este aumento, con 1,93 millones de empleados, cerca del 63% del total. Les siguen la Administración local, con 594.898 trabajadores, y el sector público estatal, con 546.554.
La expansión de las plantillas coincide con un incremento del gasto en personal, impulsado tanto por las mejoras salariales acordadas en los últimos años como por la incorporación de nuevos efectivos. Además, se produce en un contexto de importantes cambios organizativos, como la implantación de la jornada laboral de 35 horas semanales en la Administración General del Estado y la consolidación del teletrabajo, ya extendido a gran parte de los puestos compatibles.
A ello se suma la aprobación de sucesivas ofertas de empleo público de tamaño récord, justificadas por la necesidad de rejuvenecer unas plantillas envejecidas y cubrir las numerosas jubilaciones previstas durante la próxima década. El objetivo es reforzar los servicios públicos, reducir la temporalidad y garantizar el relevo generacional.
El Ministerio destaca también que el 55% de los empleados públicos son funcionarios de carrera y que las mujeres representan ya el 60% de las plantillas, porcentaje que supera el 70% en algunos ámbitos de la Administración de Justicia.
La evolución reciente muestra que las comunidades autónomas continúan ganando peso dentro del sector público, mientras que la Administración de Justicia registra un ligero retroceso. Si se mantiene el ritmo de incorporaciones observado en los últimos años, los próximos balances podrían volver a superar los máximos históricos.
Más allá del récord de enero, los datos reflejan una tendencia de fondo: el empleo público sigue creciendo en paralelo al aumento del gasto de personal, la reducción de jornada, el avance del teletrabajo y la renovación de las plantillas, un proceso que seguirá alimentando el debate sobre su dimensión y sostenibilidad presupuestaria.
