Los ingresos alcanzaron los 391,5 millones de euros, un 27% más, impulsados por la expansión internacional, el buen comportamiento de las áreas estratégicas y la incorporación de SIFI y Laboratorio Edol.
Por su parte, el EBITDA consolidado se situó en 90,8 millones de euros, un 24% superior al registrado un año antes, con un margen del 23,3%. Excluyendo los costes de reestructuración vinculados a las adquisiciones, el avance habría sido del 28%.
Tras estos resultados, la farmacéutica reafirmó sus previsiones para 2026, que contemplan un crecimiento de los ingresos de entre el 17% y el 19% y una mejora del EBITDA de entre el 28% y el 31%.
La compañía prevé seguir impulsando su crecimiento mediante la integración de SIFI y Edol, el desarrollo de sus filiales internacionales y el aprovechamiento de sinergias comerciales, además del avance progresivo del traslado de la producción a la nueva planta de Derio.

