Entre las causas destacan la masificación de destinos del sur de Europa, el interés por impulsar la economía local y el aumento de las temperaturas en el norte del continente.
La agencia eBooking.com asegura que las olas de calor registradas este verano en España no han reducido la llegada de turistas. Según la compañía, el sol sigue siendo uno de los principales atractivos de España y de otros destinos mediterráneos. No obstante, admite que desde la pandemia más viajeros nórdicos optan por pasar sus vacaciones en sus propios países, favorecidos por un clima cada vez más cálido.
La tendencia es especialmente visible en los viajes familiares y de grupo. Además de beneficiar a las economías locales, contribuye a reducir la presión turística que soportan durante el verano países receptores como España.
La empresa también señala que no se ha observado un incremento significativo de las reservas hacia destinos internacionales con temperaturas más suaves. En cambio, los viajeros buscan cada vez más alojamientos adaptados al calor, con aire acondicionado, piscinas, zonas verdes o actividades en espacios interiores.
De cara al futuro, eBooking.com advierte de que la saturación turística podría afectar al sector a medio plazo. Más que las altas temperaturas, el principal riesgo es que parte de la demanda, especialmente de clase media, busque experiencias diferentes y empiece a explorar nuevos destinos.
