El precio de la vivienda de lujo aumentará alrededor de un 4% este año, mientras que el número de operaciones lo hará un 5%, según las previsiones la inmobiliaria Walter Haus. El segmento prime consolida así su papel como uno de los activos más resilientes dentro del sector residencial pese a la incertidumbre internacional. La previsión de la compañía se apoya en tres factores clave: la fortaleza de la demanda internacional, la escasez de producto de calidad en ubicaciones clave y el reposicionamiento de la vivienda de lujo como refugio de capital en un entorno global de incertidumbre. Actualmente, el comprador extranjero representa alrededor del 30% de las operaciones de lujo en las principales ciudades, una proporción que se mantendrá estable a lo largo del año.
En términos de actividad, Walter Haus estima que el número de compraventas en el segmento de alta gama crecerá de forma contenida pero sostenida en lo que queda de año, tras un 2025 de mucho dinamismo y marcado por las subidas de doble dígito. En concreto, se prevé que el volumen total de operaciones supere en torno a un 5% el registrado el año anterior, con especial dinamismo en Madrid, Barcelona, la Costa del Sol y determinadas zonas de la Costa Brava. El comportamiento de los precios no será homogéneo. Los activos completamente reformados, con alta eficiencia energética y ubicaciones prime concentrarán las mayores subidas, mientras que las viviendas sin actualizar o con menor calidad constructiva podrían experimentar ajustes o menor crecimiento. De hecho, más del 80% de la demanda actual se concentra en inmuebles “llave en mano”, lo que está ampliando la brecha entre producto prime y producto secundario.
Otro de los elementos que marcarán el cierre del 2026 será la consolidación del comprador con perfil inversor. Según la compañía, cerca del 70% de las operaciones en el segmento de lujo ya incorporan criterios financieros, como la protección de capital, la revalorización a medio plazo o el potencial de alquiler. Esta tendencia está impulsando una mayor profesionalización del mercado y un incremento de operaciones estructuradas.
De cara a los próximos meses, el escenario apunta a un mercado estable, sin correcciones bruscas, pero con una clara selección de producto. La escasez de vivienda de calidad en las zonas más exclusivas y mayor demanda seguirá siendo el principal factor de presión sobre los precios, mientras que la demanda internacional continuará actuando como motor de crecimiento. En este contexto, el lujo inmobiliario refuerza su posicionamiento como un segmento estable y cada vez más estratégico dentro del mercado residencial español.
