La operación, coordinada por KPMG, contempla la adquisición del 57% del capital que controla actualmente CVC Capital Partners y podría cerrarse en septiembre.
Si culmina la compra, nacerá un gigante español del aceite de oliva con una facturación superior a 2.200 millones de euros y marcas como Carbonell, Koipe, Hojiblanca, Dcoop y Cordoliva, alcanzando una cuota cercana al 15% del mercado nacional.
No obstante, Dcoop tendría que desprenderse de las marcas italianas Bertolli y Carapelli para evitar problemas de competencia en Estados Unidos, donde ya opera con Pompeian. Según medios italianos, negocia fórmulas para dar salida a estos activos, aunque algunas de las empresas mencionadas niegan su participación.
La operación reforzaría el liderazgo español en el sector, consolidando a grupos como Dcoop, Migasa y Acesur entre los principales operadores mundiales. También fortalecería la presencia española en Estados Unidos, uno de los mercados más relevantes para el aceite de oliva.
Dcoop facturó 1.421 millones de euros en 2025, con el aceite de oliva como principal negocio. Por su parte, Deoleo registró en el primer semestre de 2026 unas ventas de 393 millones de euros, un 8,7% menos que un año antes, aunque multiplicó por diez su beneficio hasta los 19,4 millones gracias a ingresos extraordinarios vinculados a la devolución de aranceles en Estados Unidos.
La posible adquisición llega en un momento de normalización del mercado oleícola tras las fuertes subidas de precios de los últimos años. La mejora de las cosechas y el aumento de la oferta han impulsado una corrección de las cotizaciones, situando el aceite de oliva virgen extra en torno a 3,7-3,8 euros por kilo.
