Según los datos de la consultora Worldpanel by Numerator, la cuota de la cadena de supermercados valenciana en productos perecederos se elevó al cierre del primer semestre en 0,1 puntos porcentuales, alcanzando ya el 24,4% sobre el total del mercado.
Es más del triple de la participación que tiene Lidl, con el 6,7%, o Carrefour, que ocupa la tercera posición con el 6,3%. De acuerdo con los datos del informe de Worldpanel, el resto de cadenas se queda ya muy por detrás, con Eroski, con el 3,8%; Dia y Consum, con el 3,4% cada uno; Alcampo, con el 2,2%, y Aldi, que ha irrumpido con fuerza con el 2% de cuota. Con Mercadona como líder destacado, los productos frescos se han convertido en el principal campo de batalla de la distribución alimentaria en España en los últimos años.
Los frescos concentran ya más de un tercio del gasto en alimentación de los hogares y su presencia alcanza más del 80% de los tickets del supermercado. Según el Observatorio de Productos Frescos que elabora Aldi, los consumidores destinan más de 2.200 euros al año a esta categoría, lo que la convierte en la partida más relevante de la cesta de la compra y explica que las cadenas compitan con intensidad en precio, calidad y surtido.
El cambio en los hábitos de consumo también está impulsando esta tendencia. Las familias compran frescos con mayor frecuencia -hasta cuatro veces por semana- pero en menor cantidad, buscando optimizar el gasto y evitar el desperdicio. A ello se suma el fuerte crecimiento que están experimentando los establecimientos de proximidad frente a las grandes superficies en el extraradio de las ciudades y el trasvase de consumo desde la hostelería hacia el hogar, en un contexto de presión inflacionista que favorece opciones más económicas.
En paralelo, el supermercado ha ganado terreno asimismo frente al comercio tradicional. Ya concentra en torno al 58% de las ventas de frescos, impulsado por su mejor relación calidad-precio y la comodidad de realizar una compra completa en un único espacio. Esta evolución ha reducido el peso de carnicerías, pescaderías o fruterías, obligando a estos operadores a especializarse aún más. Pero para las cadenas, los frescos no solo aportan volumen, sino también imagen de marca.
