Las 43 entidades integradas en la patronal Unacc obtuvieron 1.687 millones de euros de beneficio en 2025, un 7% más que el año anterior y casi cuatro veces más que hace ocho años. A esta cifra se suman los 349 millones de euros ganados por Cajamar, principal referente del sector.
El crecimiento de estas entidades supera al de los grandes bancos cotizados y se apoya en un modelo centrado en la proximidad al cliente, la financiación mediante depósitos y la ausencia de accionistas. En conjunto, atienden a unos 10 millones de clientes.
Su fortaleza es especialmente visible en la banca para pymes, donde mantienen posiciones destacadas en gran parte del territorio. En 12 comunidades autónomas figuran entre las principales entidades, y en regiones como Navarra algunas cajas rurales superan el 30% de cuota de mercado.
También cuentan con una presencia relevante en el crédito hipotecario y destacan en provincias como Navarra, Zamora, Soria, Murcia, Teruel o Almería. Además, han aprovechado el repliegue de la gran banca en pequeñas localidades para ganar clientes y presencia territorial.
Tras la crisis financiera redujeron su red comercial mucho menos que bancos y cajas de ahorro. En los últimos años han retomado la apertura de oficinas: en 2025 sumaron 60 nuevas sucursales, hasta alcanzar las 3.462.
Otro de sus puntos fuertes es la elevada solvencia, favorecida por la reinversión de beneficios en reservas. No obstante, el sector afronta el reto de financiar las crecientes inversiones en tecnología, ciberseguridad e inteligencia artificial, áreas que considera estratégicas para mantener su competitividad.
