El porcentaje supone un avance de casi ocho puntos respecto a 2025.
La tendencia coincide con los datos del INE, que sitúan las hipotecas fijas en torno al 61% del total. El reciente repunte del Euríbor, que cerró julio en el 2,855%, ha reforzado la búsqueda de estabilidad, elevando el peso de la financiación fija hasta el 92% en algunas operaciones realizadas durante el verano.
Según Gibobs.com, los compradores priorizan la seguridad de una cuota estable ante la incertidumbre económica y la evolución de los tipos de interés.
El perfil medio del titular de una hipoteca fija tiene 39 años, financia unos 172.000 euros y dedica cerca del 25% de sus ingresos al pago de la cuota. El plazo medio supera ligeramente los 27 años.
Madrid concentra el 29% de las hipotecas fijas gestionadas por la plataforma, seguida de Barcelona con el 19%. Entre ambas suman casi la mitad de las operaciones.
La preferencia por el tipo fijo también se refleja en las subrogaciones. El 11% de las firmas corresponde a cambios de hipoteca y, de ellas, casi dos tercios son clientes que abandonan préstamos variables o mixtos para asegurar una cuota fija. Según la compañía, esta tendencia evidencia que la elección de la hipoteca fija responde ya no solo a criterios financieros, sino también a una mayor demanda de certidumbre.
