España fue uno de los mercados más afectados, con el cierre de unas 440 oficinas.
En empleo, el ajuste fue más moderado. Las entidades eliminaron 6.881 puestos de trabajo a nivel global, un 1,7% menos, aunque en España el balance general fue ligeramente positivo, excluyendo a Santander, que no desglosa aún los datos por países.
La reducción de oficinas supera la registrada en el mismo periodo de 2025 y responde principalmente a los procesos de digitalización y mejora de la eficiencia. Santander lideró los cierres en España, con una caída del 15,4% de su red, mientras avanza en su modelo basado en hubs y Work Cafés.
BBVA apenas redujo oficinas y plantilla en el mercado español, mientras que CaixaBank aumentó el número de empleados y mantuvo prácticamente estable su red. Sabadell continuó ajustando personal mediante un plan de prejubilaciones, y Unicaja recortó casi un 9% de sus sucursales dentro de su estrategia de especialización y omnicanalidad.
Por su parte, Bankinter mantuvo sin cambios relevantes tanto su red comercial como su política de empleo. La entidad reiteró que no contempla recortes laborales ligados a la inteligencia artificial.
Pese a las diferencias entre entidades, todas coinciden en situar la transformación digital y la IA en el centro de sus planes estratégicos. El sector considera que estas tecnologías servirán para automatizar procesos y mejorar la productividad, pero descarta por ahora ajustes masivos de plantilla derivados de su implantación.
