La disponibilidad de habitaciones aumentó en 35 capitales de provincia, con los mayores incrementos en Lugo, Valencia, Ourense, Segovia, Pontevedra y León. Entre las grandes ciudades, también creció en Alicante, Madrid y Sevilla. En cambio, los descensos más acusados se registraron en Ceuta, Bilbao, Palma, Girona y San Sebastián.
Los precios mantuvieron una tendencia al alza. Ceuta lideró las subidas con un 23%, seguida de Palma (22%), Teruel (17%) y Palencia (16%). Barcelona y Madrid registraron aumentos más moderados, del 5% y el 4%, respectivamente. Valencia fue la capital donde más bajó el precio, con un descenso del 5%.
Barcelona sigue siendo la ciudad más cara para alquilar una habitación, con una media de 600 euros mensuales. Le siguen Palma y Madrid (550 euros), San Sebastián (500 euros) y Bilbao y Málaga (450 euros). En el extremo opuesto se sitúan Jaén y Badajoz, con 250 euros.
La competencia por cada habitación también aumentó un 12%. Los mayores incrementos se dieron en Ceuta y Girona, donde el interés se duplicó, seguidas de Zaragoza, Soria y Huelva. Por el contrario, Granada registró la mayor caída de la demanda. En Barcelona el interés creció un 22%, mientras que en Madrid descendió un 9%.
Madrid, Valencia, Barcelona y Sevilla concentran cerca de la mitad de toda la oferta de habitaciones en alquiler disponible en España.
