Según la ministra García, el realojo de estas personas tendrá lugar una vez se habiliten nuevos espacios para acogerles. La titular de la cartera de Sanidad ha asegurado también en una entrevista para elDiario.es que «en la próxima semana se habilitarán otros mil espacios más». No obstante, García ha insistido en que primero debe configurarse un «calendario de realojos», tras el que espera que los migrantes puedan acceder a un «techo, agua, condiciones dignas y protección de los derechos básicos».
«Sin realojos, no hay nada de lo demás», ha aseverado, además de insistir en que la apertura de estos centros es esencial para afiliar y atender a los migrantes presentes en la ciudad autónoma. «No hay que confinarlas, sino asegurarles un espacio seguro donde se puedan empezar a hacer los expedientes de asilo, de devolución o epidemiológicos que sean pertinentes», ha señalado.
Además, ha subrayado el «cambio de actitud» en las autoridades de la ciudad de Ceuta a la hora de conceder nuevos «emplazamientos seguros donde llevar a cabo todas estas labores». «Hasta que no tengamos a todas las personas bajo techo, no podremos garantizar los procedimientos sanitarios ni de extranjería para recuperar la normalidad de la población», ha explicado.
Al ser preguntada por la violencia vivida en los últimos días en la ciudad autónoma, Mónica García ha criticado la crispación generada por la postura del Partido Popular. «El PP está alterando la convivencia para intentar desestabilizar al Gobierno y no se dan cuenta de que están impidiendo una solución para normalizar la vida de los ceutíes», ha declarado.
La ministra de Sanidad ha realizado también un llamamiento a poner fin a los discursos racistas y xenófobos, destacando que «los migrantes no traen enfermedades, las tienen por las condiciones de hacinamiento». García ha valorado también la puesta en marcha del mando único, que para ella supone «pasar a la siguiente fase y agilizar la disposición y la coordinación».
En lo que respecta al papel de Marruecos en la crisis migratoria, la ministra ha señalado que el Gobierno marroquí «tiene una responsabilidad», ya que se ha vivido un «ataque a la soberanía» española que supera sus fronteras. «Es evidente también que ese intento de desestabilizar al Gobierno y al país tiene anclajes con la ultraderechización internacional, con Trump y Netanyahu», ha concluido al respecto.
