La iniciativa, impulsada por Sumar, es especialmente sensible para Marruecos, que ya expresó su rechazo cuando la Comisión de Justicia aprobó el dictamen el pasado julio con el apoyo de PSOE, Sumar y otros socios parlamentarios. El texto será debatido el 10 de septiembre y, si recibe el respaldo suficiente, continuará su tramitación en el Senado.
Pese a la reciente crisis migratoria de Ceuta y a la necesidad de mantener la cooperación de Marruecos en materia migratoria, los socialistas han mantenido el calendario previsto. El PP y Junts se abstuvieron en comisión, mientras que Vox votó en contra.
Durante el debate, el PSOE defendió la norma como una reparación histórica hacia los saharauis vinculados a la antigua administración española. La ley contempla dos vías para obtener la nacionalidad: por residencia legal en España durante dos años o mediante carta de naturaleza aprobada por el Consejo de Ministros. Sumar estima que la medida podría beneficiar a unas 80.000 personas.
