En valor, las compras aumentaron un 39,4%, desde 620 hasta 864,6 millones de euros, aunque el precio medio por kilo descendió cerca de un 7% durante ese periodo.
El incremento se enmarca en el fortalecimiento de las relaciones comerciales entre ambos países y en una creciente dependencia de España de determinados productos agroalimentarios marroquíes. De hecho, las importaciones agroalimentarias procedentes de Marruecos aumentaron un 46% entre 2018 y 2024.
La Confederación Española de Pesca (Cepesca) muestra su preocupación por esta tendencia. Su secretario general, Javier Garat, advierte de que la producción pesquera española se ha visto reducida por las restricciones comunitarias, mientras las importaciones continúan creciendo. El sector denuncia que muchos productos procedentes de terceros países compiten bajo exigencias sociales y medioambientales menos estrictas que las impuestas a los productores europeos.
A esta situación se suma la suspensión del acuerdo pesquero entre la Unión Europea y Marruecos tras la sentencia de la Justicia europea sobre el Sáhara Occidental, lo que añade incertidumbre a un mercado estrechamente vinculado a ambos países.
Cepesca también alerta de prácticas que considera competencia desleal, como el uso de artes de pesca prohibidas en la UE por parte de algunos países del norte de África, lo que presiona los precios y perjudica a la flota europea.
Durante una reciente reunión con el ministro de Agricultura, Luis Planas, el sector reclamó medidas urgentes para afrontar el aumento de costes, especialmente el encarecimiento del combustible, y alertó de que parte de la flota está reduciendo su actividad por la pérdida de rentabilidad.
