La convocatoria, difundida principalmente a través de Facebook, TikTok, Instagram y WhatsApp, coincide con la campaña para las elecciones legislativas marroquíes del 23 de septiembre. Algunos medios locales han definido la iniciativa como una “marcha de la ira” dirigida hacia la embajada de España en Rabat.
La falta de organizadores identificados y la ambigüedad de los mensajes han generado inquietud, ya que algunas publicaciones no concretan ni recorrido ni objetivos, dejando abierta la posibilidad de interpretaciones más radicales. En determinados foros también han circulado mensajes que vinculan la movilización con posibles acciones en las proximidades de la frontera.
La preocupación aumenta por el precedente de finales de julio, cuando una masiva entrada de migrantes en Ceuta fue impulsada por mensajes difundidos en redes sociales. Según informes oficiales, aquella crisis provocó la llegada de decenas de miles de personas en apenas dos días, desencadenando una situación de emergencia humanitaria, de seguridad y diplomática cuyas consecuencias aún persisten.
La cercanía de las elecciones marroquíes y el uso recurrente de las reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla como elemento de movilización política mantienen la atención sobre la evolución de los acontecimientos durante las próximas semanas.
