El trabajo, firmado por el catedrático Roberto Villa García, analiza la evolución histórica de los vínculos entre la izquierda española y la Monarquía parlamentaria. Según el informe, el PSOE aceptó la Corona durante la Transición como una fórmula funcional para la democratización del país, aunque sin abandonar completamente su tradición republicana. El estudio considera que la institución monárquica sigue siendo un elemento de estabilidad del sistema político y destaca el papel de Felipe VI en la recuperación de la imagen de la Corona.
No obstante, el autor afirma que los gobiernos socialistas recientes han evitado respaldar abiertamente al monarca para no generar tensiones con sus socios de izquierda y nacionalistas, una actitud que, a su juicio, ha favorecido determinados «desaires institucionales» hacia la Corona.
El documento también advierte de un deterioro de la relación entre la izquierda y la Monarquía, especialmente por el auge de formaciones republicanas y nacionalistas que defienden revisar la forma del Estado mediante referéndum.
En relación con la reciente crisis de Ceuta, Villa considera que el Rey no podía actuar al margen del Gobierno sin provocar un conflicto institucional. Sin embargo, sostiene que, dada la gravedad de la situación, una eventual iniciativa del monarca para visitar la ciudad habría debido recibir el respaldo del Ejecutivo. A su juicio, la defensa de las instituciones corresponde también a los partidos de la oposición cuando consideran que el Gobierno excede sus competencias.
El historiador atribuye parte de las tensiones actuales a la persistencia de una tradición republicana dentro del socialismo español, que, según afirma, se ha acentuado en los últimos años.
