En el conjunto de la UE, el PIB avanzó un 0,7%, seis décimas más que entre enero y marzo. El crecimiento estuvo impulsado principalmente por el consumo de los hogares, mientras que el gasto público y la inversión tuvieron un impacto limitado. En cambio, la reducción de inventarios restó crecimiento. El comercio exterior contribuyó de forma positiva, con exportaciones superiores a las importaciones tanto en la eurozona como en la UE.
Por países, Irlanda lideró el crecimiento trimestral con un 10,2%, seguida de Eslovenia (1,8%) y Lituania (1,7%). Austria fue el único Estado miembro que registró una caída, del 0,1%.
A la espera de que el BCE actualice sus previsiones, sus últimas estimaciones apuntan a un crecimiento medio de la eurozona del 0,8% en 2026, el 1,2% en 2027 y el 1,5% en 2028.
