El encuentro, presidido por Antonio Garamendi, reunió de forma presencial a más de una treintena de directivos y puso el foco en las consecuencias económicas de la reciente crisis migratoria.
Garamendi aseguró que la situación afecta a la soberanía nacional y reclamó que los ciudadanos de Ceuta disfruten de las mismas condiciones de seguridad que el resto de españoles. Aunque evitó señalar directamente a Marruecos, subrayó que la responsabilidad de garantizar el control de las fronteras corresponde al Estado.
La patronal considera insuficientes las ayudas aprobadas hasta ahora si no van acompañadas de medidas que refuercen la seguridad y permitan recuperar la confianza de empresas y consumidores. Entre sus demandas figuran más apoyo institucional, mejoras logísticas y ayudas para cubrir los costes extraordinarios de vigilancia privada.
La CEOE también defendió la integridad territorial de Ceuta y Melilla como una cuestión «innegociable» y rechazó la idea de que la inseguridad sea solo una percepción subjetiva.
Por su parte, la presidenta de la Confederación de Empresarios de Ceuta, Campos, reclamó una solución urgente y advirtió de que los daños económicos siguen aumentando. Según sus estimaciones, las pérdidas para la economía local alcanzan ya alrededor de un millón de euros diarios.
Los empresarios insisten en que la recuperación de la actividad depende, ante todo, de restablecer un entorno de seguridad y estabilidad que garantice el normal funcionamiento del comercio y de las empresas de la ciudad.
