Durante la primera sesión de control del curso político, Sánchez respondió a las críticas de Núñez Feijóo, quien aseguró que tampoco prosperará el intento del Ejecutivo de «manipular el censo con la ley de nietos». El presidente defendió que la medida judicial crea «ciudadanos de primera y de segunda» y sostuvo que ambas formaciones pretenden privar a parte de la ciudadanía de su principal derecho democrático.
Sánchez recordó además que el PP ganó el voto exterior en las elecciones de 2023, cuando la ley ya estaba en vigor, y se mostró convencido de que volverá a imponerse en las próximas elecciones. «Nos veremos en las urnas y les volveremos a ganar», afirmó.
Por su parte, Feijóo centró su intervención en la gestión de la crisis migratoria de Ceuta, la corrupción y la educación. Acusó a Sánchez de depender del silencio de distintas personas y de estar condicionado por Marruecos para mantenerse en el poder. También cuestionó su capacidad para proteger las fronteras españolas.
En respuesta, Sánchez rechazó cualquier insinuación de chantaje externo y destacó que el Gobierno desclasificará la documentación relacionada con la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta para demostrar transparencia.
Sobre las investigaciones que afectan al PSOE, Feijóo advirtió de las posibles consecuencias políticas de las declaraciones de varios dirigentes socialistas ante la Justicia. Sánchez evitó entrar en esos asuntos y centró su réplica en la acción del Gobierno.
El líder del PP también criticó los resultados del último informe PISA, al considerar que reflejan un deterioro del sistema educativo. Sánchez admitió su preocupación, aunque señaló que el problema afecta a numerosos países occidentales y recordó que las comunidades autónomas gestionadas por el PP tienen competencias en educación. Además, defendió el aumento de la inversión estatal en enseñanza y becas.
Por último, el presidente pidió al PP que apoye las iniciativas para reducir las ratios de alumnos por aula y limitar el acceso de menores de 16 años a las redes sociales.
